Con tan solo 19 años, Jennifer Beals logró el éxito tras convertirse en se convirtió en Alex Owens en la película Flashdance. Uno de films icónicos de la década del ’80 que hizo bailar a toda una generación al ritmo de What a feeling, que todavía hoy podemos escuchar en algunas emisoras de radio.
Sin embargo, no todo fue color de rosas para la actriz cuya carrera se vio afectada por un escándalo tras el estreno de la película, ya que se reveló que algunas de las escenas que requerían movimientos atléticos las había interpretado Marine Jahan, una actriz y bailarina francesa.

Beals (Chicago, 1963) debutó en el cine en 1980 en una breve aparición junto a Adam Baldwin y Matt Dillon en la comedia juvenil My bodyguard. Aún no había cumplido los 20 años cuando se presentó al casting de Flashdance y fue elegida para dar vida a Alex Owens, una joven aspirante a bailarina profesional que para poder pagar sus clases trabaja de día como soldadora en una fábrica y por las noches baila en un club.

La actriz sabía bailar bien y ensayó mucho para el papel, aunque lo cierto es que contó con varias dobles para las escenas más complicadas. Una revelación que generó polémica tras el estreno de la película y que afectó a su incipiente carrera.
Jennifer nunca había perseguido la fama y el éxito de la película, por la que fue nominada a un Globo de oro, la abrumó. Así que decidió estudiar literatura americana en la universidad de Yale, donde coincidió con Jodie Foster y David Duchovny.
Sin embargo, Beals nunca se apartó del todo de la industria del cine y participó en películas de escaso renombre como La prometida (1985), un remake de La novia de Frankenstein, junto a Sting. Luego se la vio en Juegos prohibidos de una dama (1988); Besos de vampiro (1989) e intervino en varios telefilmes y series de televisión hasta que Nanni Moretti la fichó para su Querido Diario (1993).
Al lado de Denzel Washington coprotagonizó en 1995 el thriller El demonio vestido de azul y a las órdenes de su íntimo amigo Quentin Tarantino intervino en la comedia coral Four rooms. La actriz se dejó ver en otras producciones de bajo presupuesto tanto en la televisión como en el cine, pero jamás volvió a tener un éxito igual al de Flashdance.

Su intervención más destacada en los últimos años ha sido como protagonista en la serie The L word (2004-2010), donde interpretaba a una lesbiana y en Proof (2015), un drama televisivo en el que se metía en la piel de una doctora que intenta buscar pruebas de vida después de la muerte. Su más reciente aparición en la gran pantalla es en la fábula sobre el destino Si no despierto, dirigida por Ry Russo-Young.
Lo último que hizo fue en 2019, con la película After: Aquí empieza todo. Es drama romántico adolescente, dirigida por Jenny Gage, y escrita por Susan McMartin, Tamara Chestna y Jenny Gage.
A nivel personal, Jennifer estuvo casada desde 1986 hasta 1996 con Alexandre Rockwell, que la dirigió en varias películas, la más interesante In the Soup (1992), que obtuvo el premio especial del jurado en Sundance. Tras divorciarse de Rockwell contrajo matrimonio en 1998 con Ken Dixon, un empresario canadiense con quien tiene una hija, nacida en 2005.
