Si la mano o si la vaca sigue así, los argentinos vamos a tener que importar carne en el 2010. Nada menos que en el año del Bicentenario, en un año patrio, nosotros vamos a manchar nuestras parrillas con asados extranjeros. NO hay derecho, che, la vaca es símbolo de argentinidad, tendría que estar en el escudo nacional al menos y ahora resulta que vamos a tener que pedirle ayuda a ganaderos foráneos para poder hacer el tradicional: Un aplauso para el asador. Ocurre que, por un lado, en la producción de bovinos, me refiero a los animales no a su vecino, no va a alcanzar la carne que tenemos y más si seguimos consumiendo como lo venimos haciendo. Estamos ingieriendo, por no decir morfando, que queda feo, unos 68 kilos anuales por habitante, el más elevado del planeta. El stock ganadero actual es de 55, 3 millones de cabezas, con el cuerpo que les cuelga, por supuesto, y se reduciría a 47, 9 millones, lo que implicaría una reducción de 14%. ¡Carne importada! Lo único que nos falta. ¿Qué diría el Martín Fierro al enterarse de este asunto? El asado es argentino Y no de otro lugar No podemos aceptar Que por magros intereses Nos quieran meter las reses De Japón o de Taiwán. Cuando uno come asado Siente sabores genuinos Y no admite desatinos A la hora del bocado El olor de los asados Es olor bien argentino. Así es la cosa mi amigo De la cuestión que se asoma Parecería una broma Que en el futuro planeado Para comer un asado Haya que saber idioma. Somos hijos de inmigrantes Los que cruzaron el charco Y vinieron a este parco Destino de pampa y trigo Y en el futuro el bovino También vendrá de los barcos. Levanto mi voz dolida Por este abuso que se hizo Clavo mi grito preciso Con mi orgullo ya vencido ¡Que al menos sean argentinos La morcilla y los chorizos!
Asado
Doña, me preocupó realmente mucho una noticia que leí ayer en internet.
