Franco Nahuel Ábrego Díaz tiene actualmente 23 años. A fines del 2012, siendo menor de edad, su alias ganó trascendencia en los barrios del oeste de Godoy Cruz por los hechos de sangre que perpetró y por mostrarse armado en las redes sociales. Su arma preferida era la pistola calibre 9 milímetros.
Se trata del popular “Cara Cortada”, uno de los sicarios e integrante de los angelitos de la “Yaqui”, los jóvenes que respondían a la líder narco para posicionarse en la zona a cambio de vehículos, armas y dinero. Un corte en su cara al mejor estilo Scarface (que luego fue corregido con una cirugía estética mientras se encontraba privado de la libertad) hizo crecer al personaje.
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Este martes 14, vecinos notaron su presencia en una de las zonas del Campo Papa y dieron aviso a las autoridades. Creían que estaba preso por los asesinatos que cometió.
Sin embargo, los policías confirmaron que ese día había recuperado la libertad.
Efectivamente, el “Cara Cortada” dejó la cárcel de Almafuerte después de cumplir la única pena impuesta: 3 años y 10 meses por intento de homicidio.
En el 2016 quiso matar a un operador del ex COSE durante una revuelta y fue hallado culpable un año después en la otrora Primera Cámara del Crimen.
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Los detectives consultados por El Sol señalaron que “están en alerta” porque lo vieron juntarse con otros personajes de la zona y luego se escucharon detonaciones de arma de fuego. Y hasta lo fotografiaron.

El sujeto se movilizaba en una moto y también fue visto con familiares de Cristian Gelvez, quien era el marido de Sandra Jaquelina Vargas hasta que fue asesinado en enero del 2014.
El “Cara Cortada” comenzó a ser investigado por policías y la Justicia después de una serie de asesinatos en la zona del Campo Papa entre agosto y diciembre del 2012, cuando terminó detenido.
Entre esos meses, la guerra de bandas estaba en su punto más caliente.
Por aquellos días, se mostraba armado con sobrinos de la Yaqui y también con el Arielito –Kevin Ariel González–, otro de los sicarios.
Los acusaron de cometer, por lo menos, cinco asesinatos en medio de los cruces entre gavillas por la venta de drogas al menudeo.
La imputación que provocó su captura fue por el doble crimen de los hermanos Marcelo y Daniel Pavés, de 19 y 30 años, el 24 de noviembre del 2012 en el barrio San Vicente, frente al Campo Papa. En esos asesinatos actuó junto con el Arielito González.
El jueves 20 de agosto del 2015, la Justicia Penal de Menores, con el tribunal subrogante de lo que era la Tercera Cámara del Crimen (Eduardo Martearena, Diego Lusverti y Ramón Dionisio Pérez Pesce (juez penal de Menores del Sur provincial), los halló culpables y les declaró la responsabilidad penal en el hecho, como había solicitado la fiscal Liliana Curri.
Al ser menor de edad al momento de los hechos, declararle la responsabilidad penal no significó sumarle años de prisión.
Mientras se encontraba encerrado en el ex COSE, el 15 de junio del 2016 lideró un levantamiento junto con otros cuatro sujetos, utilizando cuchillos, chuzas y palos.
La investigación del fiscal Juan Carlos Alessandra reveló que Ábrego intentó matar a uno de los empleados con una de esas armas pero la víctima alcanzó a esconderse.
En noviembre del 2017, el “Cara Cortada” y los otros sujetos, que también tenían antecedentes de cuando eran menores, fueron condenados a 3 años y 10 meses de encierro.
El joven sicario pasó a San Felipe y estuvo en Boulogne Sur Mer hasta que recayó en Almafuerte.
Con su libertad, temen que aparezcan viejas broncas con personajes con quienes tenía rivalidad en el oeste.
