El ministro de Planificación, Julio de Vido, aseguró que “la política tarifaria no va a cambiar” y seguirá siendo “competitiva y racional”, al tiempo que prometió que los sectores hoy exentos “nunca van a sufrir aumentos”. El funcionario defendió, además, la política de inversión pública desarrollada por el Gobierno, y argumentó que los sectores que la critican “quieren quedarse con los ingresos del Estado”. En una entrevista con Tiempo Argentino, De Vido apuntó nuevamente contra el diario Clarín, al señalar que ese medio “impugna todo lo que hacemos” y citó como ejemplos los cuestionamientos al Tren Bala, a la Ley de Medios, y a la puesta en marcha de la TV digital.
El ministro destacó: “Estamos en el nivel tarifario más competitivo de nuestro proyecto en relación a los países limítrofes”, y garantizó que el Gobierno cumplió “con todos los acuerdos con las empresas”. “Vamos a apostar a la segmentación tarifaria. Los sectores que están hoy exentos de aumentos hasta los 650kw (los que gastan menos) nunca van a sufrir ni modificaciones tarifarias. Diferenciando a los de mayor consumo”, señaló. Por otra parte, en su arremetida contra Clarín, aseveró que “la demonización del Tren Bala fue producto del monopolio informativo de la Argentina”, y lamentó que “no hubo debate”, y “nadie tuvo oportunidad de defender el proyecto”.
En este sentido, contó: “Yo hablé con los intendentes de la línea y tenían mucho temor, porque el diario los fusilaba. Se demonizó el tema y no se pudo hablar más”. De todos modos, sostuvo que “en algún momento, cuando las fuerzas se equilibren, se va a volver a retomar”. Por otro lado, salió al cruce de los cuestionamientos al gasto de inversión pública implementada por el Gobierno, y evaluó que esos sectores que no están de acuerdo “prefieren que los recursos vayan a sus propias arcas, mediante rebajas de impuestos y eliminación de las retenciones”.
“Quieren un país más concentrado en Buenos Aires. Por eso se la pasan chicaneando las propuestas relacionadas con la inversión pública”, replicó. En otro orden, también defendió los subsidios a los trenes, al fundamentar que, si se suspendieran, este aporte del Estado “se cae en menos de dos meses 40 por ciento de la cantidad de pasajeros”, y adjudicó el deterioro del sistema ferroviario a que “el nivel de desinversión de los 20 años previos a esta gestión fue fenomenal”.
