Con la ansiedad de regresar a las aulas, pero también con el espíritu desafiante ante la ocasión. Así se vivió el regreso en forma presencial de un reducido número de estudiantes que comenzó el dictado de clases de apoyo, tras la aprobación de la Resolución 2.777, publicada este lunes en el Boletín Oficial.

Sólo dos establecimientos de los 23 habilitados (tanto públicos como privados) por la Dirección General de Escuelas (DGE) abrieron sus puertas este martes. En tanto, en Capital, lo hicieron los ocho Municentros autorizados a recibir a 500 estudiantes del nivel Primario.

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Volver a las aulas en pandemia

Sebastián Giménez es docente y hace siete años trabaja en Centros de Apoyo Educativo (CAE) del barrio La Favorita de Ciudad. Ahora, por la pandemia, se transformaron en Municentros y en conjunto con la DGE y el Ministerio de Salud llevan adelante un esquema de clases de apoyo en forma presencial para estudiantes de trayectorias débiles.

“La adrenalina que viví este martes, con el arranque oficial de las clases presenciales, fue único. En uno de los turnos tuve a cuatro estudiantes de 7º grado a los que no conocía y fue un volver a empezar para todos”, dijo González.

A la hora de hablar sobre las primeras impresiones de este regreso, en medio de una pandemia, el docente lo definió de una manera particular: “La primera media hora nos medimos como lo hacen los boxeadores en un ring. Ellos me analizaban y yo a ellos. Éramos cinco personas que no nos conocíamos”.

Luego comenzó la clase formal y allí descubrió a estudiantes desafiantes. “Todos vienen estigmatizados con el mote de ‘los vagos que no estudiaron durante el año y los que no se conectaron por no tener internet’. Ante eso, mostraron su postura. Brindaron su justificación de por qué estaban en esta situación y me limité a escucharlos”, expresó el maestro.

De los cuatro estudiantes, tres habían presentado la tarea pero fuera de término. La argumentación fue confirmada luego por la docente de los chicos que los aplazó por no cumplir en tiempo y forma. La restante estudiante aseguró que nunca imprimió ni realizó las tareas porque su casa no es el lugar donde se trabaja sino la escuela.

“Lo increíble fue que esa chica llegó a la clase con una mochila llena de fotocopias y se puso a hacer las tareas sin explicación previa. Tenía claro todo lo que había que hacer”, manifestó sorprendido el docente.

La clase duró una hora y media y los encuentros serán tres veces por semana hasta que culmine el calendario escolar, el 11 de diciembre.

Sobre el manejo de los protocolos sanitarios, el educador aseguró que “ya está casi naturalizado, al menos, el uso del tapaboca y el distanciamiento. No así la colocación constante de alcohol en gel en las manos”.

“No sentí miedo a volver a las aulas, lo ansiaba porque uno necesita el contacto con el otro. La autorización se dio luego de que el Consejo Federal de Salud lo permitiera, por lo que considero que las condiciones están dadas. Hoy lo que más me interesa es focalizarme en el rendimiento y aprendizaje de estos chicos. Mi rol hoy es el de ayudarlos, en tiempo récord, para que logren salir adelante con sus estudios.

La experiencia para Sebastián y para los chicos fue novedosa, pero también gratificante. “Conocer a un alumno en noviembre, cuando en esta época ya el vínculo está más que afianzado es llamativo, pero también desafiante”, comentó Giménez.

“Me encontré con cuatro alumnos brillantes, desde lo intelectual. Tienen claro todo, sólo les falta la exigencia y el vínculo con el otro. Nuestra tarea como educadores es apoyar a este tipo de estudiantes, porque la falla no es sólo de ellos, sino también del entorno familiar, incluso, de los mismos docentes”, expresó.

Finalmente Giménez reflexionó: “Que los chicos en el 2021 no reciban un sacudón a la hora de enfrentar las aulas dependerá únicamente de los docentes y del trabajo que se realice”.

Se sumarán más escuelas

Además de los Municentros (por ahora de Capital), la DGE habilitó a nivel provincial 23 establecimientos que ayudarán a estudiantes con trayectorias débiles y que se encuentran cursando el últmo año de la Primaria y de la Secundaria.

“Si bien fueron 50 las escuelas que solicitaron la habilitación, 23 la recibieron por cumplir con las normas sanitarias que exige el Consejo Federal de Salud. Seguramente en los próximos días serán autorizados más establecimientos, la idea es que presenten un plan integral conforme a la realidad sanitaria que atraviesa la provincia”, comentó a El Sol Ana Martiarena, Jefa de Gabinete de la DGE.

La funcionaria recalcó que las clases de apoyo presenciales servirá para muchos estudiantes que, por diferentes motivos, no pudieron alcanzar un buen rendimiento en el año lo hagan ahora.

“No existe un único perfil de alumno con trayectoria débil. Las causales por las que llegaron a esa instancia fueron varias.  Desde falta de conectividad (que no fue en todos los casos ni la causa principal) hasta falta de apoyo familiar, desmotivación, desinterés, entre otros motivos”, comentó la Jefa de Gabinete.