Una fiesta de Navidad en una casa de Puente de Hierro, Guaymallén, terminó en crimen en el 2018. La víctima, identificada como Luis Alberto Centeno Sáez, de 36 años, recibió una puñalada en el pecho en medio de la celebración.
Por el ataque letal se entregó Alejandro Damián Ríos Carrasco (29), quien aseguró a los policías que había cometido el asesinato para defender a sus perros, aunque luego se demostró que fue por celos. Este lunes, la Justicia lo condenó a ocho años de cárcel tras admitir el delito en un juicio abreviado inicial.
El fiscal de Homicidios Flavio D’Amore acordó con la defensora oficial Mariam Gil Yoma la pena, que terminó siendo dictada por la jueza Patricia Alejandra Alonso, de Juzgado Penal Colegiado Nº2.
El pacto entre las partes estuvo motivado por las fuertes pruebas recaudadas en la instrucción, que estuvo a cargo del ex fiscal Horacio Cadile (ahora juez de un Tribunal Colegiado). Incluso, la confesión espontánea de este frente a los efectivos que lo detuvieron lo complicaba, aunque nunca plasmó esos dichos en el expediente.

Más allá de que en esa versión intentó hacer creer que la agresión estuvo motivada porque la víctima había atacado a sus perros, esa hipótesis no fue creíble para los detectives del caso, quienes, con los avances en la pesquisa, lograron desentramar los verdaderos motivos que provocaron la furia de Ríos Carrasco.
De acuerdo con la investigación, ambos estuvieron en una fiesta en la madrugada del 25 de diciembre de ese año en una celebración que se realizó en una casa del barrio Grilli Sur, en la que abundó el consumo de bebidas alcohólicas.
Aparentemente, Centeno Sáez estuvo bailando gran parte de la madrugada con la ex novia del victimario. Este los estuvo observando celosamente hasta que se enfureció y decidió enfrentarlo.
Por esa razón, lo increpó en el exterior de la fiesta, frente a una cisterna donde este solía dormir junto a varios perros callejeros que había adoptado como propios (según pudieron establecer los detectives, el autor se encontraba en situación de calle y dormía en ese lugar).

Allí protagonizaron una discusión y Ríos Carrasco sacó un arma blanca con la que le propinó una puñalada en el tórax.
Minutos después, la víctima fue hallada por conocidos, quienes lo trasladaron en un automóvil particular hasta el Microhospital Puente de Hierro, donde los médicos de la guardia sólo pudieron constatar su deceso. Luego, Ríos Carrasco se presentó en la subcomisaría del distrito y aseguró que había sido el autor del asesinato.
Centeno Sáez era oriundo del barrio Soberanía Argentina, en la triple frontera entre Godoy Cruz, Luján y Maipú y contaba con antecedentes por varios robos agravados, algunos en grado de tentativa.
Por su parte, el condenado no tenía antecedentes previos y en el pasado supo vivir en la zona de La Favorita, en Ciudad, y en calle Nicolás Amaya de Maipú.
