El profesor universitario Mauro Aguirre goza desde hace algunos meses de su libertad pero además del beneficio jubilatorio por los treinta años de aporte como docente de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). En ese ámbito, fue denunciado por abuso sexual y violencia de género en perjuicio de ex estudiantes, por lo que hay una causa judicial abierta y un sumario administrativo que podría devenir en abstracto, ya que Aguirre dejó de formar parte de la institución.
Este viernes, el fundador de la Agrupación Universitaria Nacional (AUN), asistirá a los tribunales provinciales para conocer el fallo de la Suprema Corte de Justicia que resolverá sobre la continuidad del beneficio de su libertad o bien puede revocar esta situación y ordenar su detención, como se hizo cuando surgieron las denuncias en su contra.
El dictamen de la Sala II de la Corte llega después de cinco meses de la decisión de un tribunal, que consideró que el encarcelamiento del docente había sido irregular y no se había dado lugar al derecho de defensa.
Durante el tiempo que estuvo tras las rejas en el Centro Transitorio de Detención (ex Contraventores), Aguirre logró acceder a su jubilación como docente universitario con dedicación exclusiva, por haber alcanzado la edad de 70 años y reunir los aportes requeridos para su retiro.
De esta forma, el catedrático se desvinculó de la Casa de Estudios, por lo que para sus defensores, el sumario administrativo que se abrió y del que podría haber sido sancionado o sobreseído, “deviene en abstracto“.
“A partir de que Aguirre ya no es profesor de la universidad por la disolución de la relación laboral al jubilarse, entendemos que la institución no tiene potestad para continuar con la investigación y aplicar algún tipo de acción disciplinaria. Para nosotros con el beneficio jubilatorio se debería haber extinguido”, evaluó el abogado defensor Carlos Varela Álvarez.
Fuentes del claustro docente coincidieron con la apreciación de Varela Álvarez de que ya la entidad no tiene jurisdicción para actuar y destacaron que de haberse resuelto más rápidamente el proceso interno y de haberse detectado alguna irregularidad, la UNCuyo podría haberlo sancionado con la máxima pena, que es la expulsión y perder la jubilación.
Con su antigüedad y una dedicación exclusiva como la que tenía, sus haberes ascienden a $90.000, según calcularon.
Como Aguirre, Mario Codoni -el otro empleado alcanzado por el sumario- no enfrentaría consecuencias en el ámbito universitario por la denuncia penal, porque ya no se desempeña en el puesto administrativo que tenía, luego de trabajar en las elecciones estudiantiles para el triunfo de la actual decana de Ciencias Políticas, Claudia García.
Al no haber surgido una resolución antes de la jubilación, el líder de AUN puede trabajar en otra institución educativa y brindar charlas. El único impedimento es que no puede salir de la provincia, como tampoco acercarse a las jóvenes que lo denunciaron.

“Mauro Aguirre está jubilado y perfectamente puede continuar con la docencia si así lo quiere. Lo que es muy dificíl es saberse inocente y estar demonizado por los medios. Ya hemos aclarado muchas cosas en el expediente, de que no hubo abuso y que tampoco ocurrió en el ámbito de la universidad. Esperamos que conserve su libertad“, manifestó su representante legal.
El sumario sigue abierto
Desde la UNCuyo indicaron que el sumario administrativo está abierto tanto para el líder de AUN, como para Codoni y que está próximo a arribar a la etapa de alegatos.
Cuando surgieron las denuncias, luego de una Asamblea Universitaria de Mujeres, se activó el protocolo y la consejería de género acompañó a las ex alumnas. También se inició la auditoría disciplinar interna, nombrando a una instructora especialista en temas de género.
Según pudo saber este medio, el sumario contra Aguirre se ha mantenido en el Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Políticas en sesiones a puertas cerradas.
“Esperamos una sentencia con perspectiva de género”
La abogada de las denunciantes, Viviana Beigel, indicó que esperan que la decisión de los magistrados tenga perspectiva de género y no se trate sólo desde un tecnicismo.
“La liberación de Aguirre no tuvo en cuenta el abordaje del contexto de violencia de género y se dejó en una situación de desprotección a las víctimas. Por eso, recurrimos la medida y creemos que el viernes Aguirre debe volver a la cárcel por la gravedad de los hechos”, afirmó la defensora.
La revisión de la libertad de Aguirre quedó en manos de los magistrados José Valerio, Mario Adaro y Omar Palermo.
