Lucas Emmanuel Fernández Serione nació el 14 de marzo de 1987. Treinta años, auxiliar del Ministerio Público de la Unidad Fiscal de Santa Rosa –separado de su cargo el viernes– y domiciliado en calle Buenos Aires del barrio Centenario de San Martín.

Desde el jueves por la tarde está detenido por estar acusado de abusar de una niña de 12 años en la zona de El Carrizal, en Rivadavia, en el asiento trasero de su auto mientras otra pequeña se encontraba en el del acompañante del conductor.

En las últimas horas, su situación procesal en la causa que instruye la fiscal del Este Valeria Bottini –con la supervisión del fiscal de Cámara Oscar Sívori– se agravó cuando se conoció que las dos niñas que había captado en plaza Italia del citado departamento del Este dieron positivo en cocaína y marihuana.

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Además, los informes revelaron que la menor que no habría abusado, pero se encontraba en su auto, el que utilizó para trasladarlas hasta la zona del espejo de agua, tiene sífilis. Esto evidenció, detallaron los especialistas, las condiciones de vulnerabilidad en las que se encontraba expuesta.

Más allá de esta causa –los detectives buscan a otro sujeto que habría tenido algún tipo de participación en los primeros contactos con las niñas, de nombre Matías–, Fernández ha sido protagonista de dos causas judiciales en el 2017: en una fue víctima de un presunto secuestro en la zona el Cerro Arco de Capital y en otra policías lo sorprendieron con un arma de fuego mientras se encontraba con un amigo en San José, Guaymallén, contaron fuentes policiales.

En los tres hechos –el abuso, la privación de la libertad y la portación de arma– siempre tuvo un papel principal su auto, un Nissan Tiida gris 2008 con vidrios polarizados.

Investigadores contaron que Fernández denunció un secuestro cuando se encontraba en su auto en la entrada del Cerro Arco, sobre un camino al que se tiene ingreso por la calle que pasa frente al ex Zoológico el 6 de marzo del año pasado. “No sabemos qué hacía allí, el hecho fue a las 20. Sospechamos que estaba por algún tipo de transacción de drogas, porque al parecer se trata de un adicto a los estupefacientes. Él sólo dijo que estaba en el lugar fumándose un cigarrillo”, contó un detective a El Sol.

Lo cierto es que –reza el expediente 55057/17–, de acuerdo con la declaración de Fernández, dos sujetos lo abordaron en el Tiida y uno de ellos, por el lado del acompañante, le exhibió un arma de fuego.

El otro aprovechó este momento para abrir la puerta del conductor y rejudo al empleado judicial. Acto seguido, Fernández agregó que fue maniatado con cables y le taparon la cara con una sábana. Luego, lo introdujeron al baúl del auto y lo pasaron por distintos domicilios del Gran Mendoza.

Al parecer, lo asaltantes querían vender el auto pero no lo consiguieron. Pasaron los minutos y Fernández fue abandonado en un basural de la zona de la Cementera Holcim, en estado de shock y maniatado.

Como pudo, llegó hasta la ruta 52 y pidió pidió auxilio al conductor de un Chevrolet Corsa, empleado de la citada empresa. Esto fue a las 14.30 del día siguiente.

Fernández fue llevado a la Oficina Fiscal Nº6 y contó que, además del Tiida, le habían robado una bicicleta montainbike, ropa deportiva, un celular y una billetera con documentación.

El 4 de marzo, dos días después del secuestro denunciado, el auto fue encontrado en el Asentamiento Castro de Guaymallén y restituido a las pocas horas a su dueño, “sin que personal de Científica realice las pericias de rigor sobre el mismo”, agregaron los detectives.

Otra llamativa causa

El 20 de octubre del año pasado, Fernández volvió a ser noticia cuando policías lo encontraron con un amigo en el interior del Tiida sobre calle Las Heras y Correa Saá de Guaymallén. A los efectivos le llamó la atención en la situación que se encontraban y decidieron ir a identificarlos.

Cuando observaron a través de la ventana, vieron que ambos sujetos “presentaban como rasguños” en los brazos. En ese momento, agregaron los informantes, Fernández, que estaba en el asiento del conductor, abrió la puerta y arrojó un arma de fuego y se inició un expediente por portación ilegal de arma de fuego de uso civil.