Una gran tormenta se produjo el martes 4 sobre varias zonas de Mendoza, pero los más perjudicados fueron San Carlos y Guaymallén. En éste último, 10 familias –en total 40 personas- fueron alojadas en el polideportivo Nicolino Locche, que funciona como centro de evacuados de ese departamento.
Este miércoles, una semana después las últimas tres familias que quedaban en ese lugar -19 personas en total- tuvieron que regresar a sus precarias casas recurriendo nuevamente a la solidaridad de los mendocinos para poder afrontar las bajas temperaturas que se avecinan producto de la época.
Belén Henry tiene 22 años, tres hijos pequeños y vive en una vivienda de “cartón prensado” en El Bermejo. “Vivo en una casa muy humilde que con las lluvias se ha venido abajo. Es de cartón prensado y tiene agujeros en todas las paredes. Con el granizo de la semana pasada se me destruyeron las ventanas y el techo”, contó la joven mientras mecía el cochecito para que su bebé siguiera durmiendo.
Belén recibió una buena noticia de las asistentes sociales de Guaymallén: le habían conseguido chapas y maderas para mejorar su hogar. Sin embargo, la muchacha no estaba contenta: “Nos dijeron que hoy a las 10 teníamos que dejar el polideportivo porque ya nos habían conseguido la ayuda. Pero hoy es un día muy frío y yo sola no alcanzó a arreglar la casa para que mis hijos no pasen frío. Además, si hoy llueve qué hago”, dijo acongojada.

Y la situación de Henry se repetía en otras dos familias. Débora Quevedo tiene tres hijos de entre 3 y un año, pero además está embarazada de seis meses. Ella vive en un asentamiento de Buena Nueva y su vivienda está en peligro de derrumbe, según contó. “Hoy tenemos que dejar el centro de evacuados. Acá nos han tratado muy bien y me dijeron que me consiguieron chapas y palos para que arme una pieza, pero no sé cómo haré”, dijo la joven madre de 24 años e hizo un pedido: “Si alguien puede ayudarme con ladrillos, mis hijos y yo se los vamos a agradecer mucho”.

Por último, la familia Álvarez con 11 integrantes –varios de ellos con algún tipo de discapacidad- era la más afligida. Según detallaron no tenían a donde ir, su vivienda en el barrio Blanca Esperanza se estaba por derrumbar ya que el terreno estaba cediendo. “Estamos desesperados porque nuestra casa quedó toda desarmada (sic) con la tormenta y el pozo séptico esta rebalsado y desde la municipalidad nos dijeron que no tienen camión para desagotarlo”, lamentó Cristina, quien no podía encontrar una solución a la situación que están atravesando: “Me dijeron que nos fuéramos a casa de algún familiar, pero no tenemos quién nos reciba porque están todos en las mismas condiciones que nosotros”.

Por su lado, Silvia Donati, directora de Desarrollo Social de Guaymallén, aseguró que no se les pidió a las familias que se retiren del Nicolino Locche: “Una familia vuelve a su hogar luego de que se hizo un relevamiento y se le dio algún tipo de ayuda. Cuando se retiran firma un acta acuerdo con el trabajador social, pero no dejamos ir a nadie sin asegurarnos que tanto niños como adultos van a estar seguros”.
Según las funcionarias, estas tres familias están en situaciones muy complejas y se han buscado diferentes soluciones de acuerdo a su contexto. Además, comentó que recibieron dos camiones de donaciones que fueron entregados en cuatro zonas de escasos recursos. Mientras que el Gobierno provincial le envió 11 camiones con rollizos, colchones, nylon, frazadas y módulos de alimentos.
Sin embargo, estas tres familias y otras tantas siguen necesitando de la solidaridad de los mendocinos. “Hemos hecho un relevamiento y hay 200 familias que necesitan ayuda sobre todo pañales, leche en polvo, ropa de abrigo y zapatillas”, detalló Donati.
Quienes deseen colaborar pueden dirigirse a las oficinas de Desarrollo Social de Guaymallén, en Mitre y Godoy Cruz, o comunicarse al 0261 4498181. Mientras que quienes quieran ayudar directamente a familia Henry puede llamar al 0261 153741981 y a la familia Quevedo puede comunicarse al 0261 156477896.
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