Vilma Bedia es una senadora libertaria por Jujuy que este miércoles fue tendencia en redes porque se supo que nombró como empleados de su oficina en la Cámara Alta de la Nación a siete familiares, entre ellos, a tres hijos, su hermano, su nuera, una sobrina y su cuñada.
Bedia, que es pastora evangélica y docente en su provincia, forma parte de bloque de La Libertad Avanza. Los nombramientos se conocieron en momentos en que desde el Gobierno realizan recortes en diferentes áreas del Estado y, respecto al Congreso, dieron marcha atrás en los aumentos de salario a los legisladores nacionales. Sin embargo, en el discurso contra la casta, parece que en el mismo oficialismo no tienen en cuenta los vicios de la vieja política.
La senadora jujeña nombre a su hijo Joel Benjamín Mamaní en un cargo de planta transitorio con categoría A3, con un sueldo de 700 mil pesos. A otros de sus hijos, José Jair Mamaní, en categoría A1, con un ingreso estipulado en 1,2 millones de pesos. De igual manera trascendió que un tercer Mamaní, Pablo, trabaja con ella.
También logró ingresar al Congreso a su hermano Juan Carlos, un pastor que preside la Fundación Emanuel, en un cargo de categoría A1, también con un haber de 1,2 millones de pesos. La Fundación Emanuel es publicitada por Bedia como “una ong cristiana” que realiza “seminarios de higiene mental“.
Otro hermano que se sumó en el Congreso es Alberto, pero en categoría A3. Su cuñada, Nélida -que está casada con Juan Carlos Bedia- forma parte del equipo de la docente. Y a la hija de éstos, Damaris, que también es pastora. En tanto, Daiana Ester Llanes, sobrina de la senadora, figura como planta transitoria con categoría A3. La última familiar es Mirta Araceli Silisque, pero le otorgó una de las categorías más bajas, A8.
Adorni: “No estamos de acuerdo”
El vocero presidencial Manuel Adorni tomó distancia de estos nombramientos cuando fue consultado sobre Bedia.
“Nosotros estamos absolutamente en contra de cualquier contratación o cualquier forma de utilización del Estado para intereses personales, familiares o de cualquier otra índole“, indicó el funcionario presidencial. Y recalcó que “todo lo que tenga que ver con prácticas de la vieja política, no estamos de acuerdo“.
El hombre a cargo de la comunicación diaria de las medidas del Gobierno dijo no saber “cuáles son las explicaciones de este caso puntual así que más allá de responder genéricamente no puedo hablar de la senadora en cuestión porque la verdad es que los pormenores no los sé. Supongo que la senadora te podrá dar mucha mejor explicación“.
“Si esto tuvo algún interés personal, lo rechazamos absolutamente“, cerró el funcionario de Javier Milei.
