La exministra ecuatoriana María Duarte aseguró este martes que salió de la Embajada de Argentina en Quito, donde estaba refugiada desde hace más de dos años y medio, debido a que el Gobierno de Ecuador le negó el salvoconducto que considera le correspondía “como asilada política”, para viajar a Argentina.

En su cuenta de Twitter, Duarte, que formó parte de la Administración de Rafael Correa (2007-2017) y que se había refugiado en la embajada para no ir a prisión por una condena por corrupción, agradeció a Argentina por haberla “cobijado ante la persecución de los Gobiernos de Lenín Moreno y Guillermo Lasso”.

“Decidí dejar la embajada porque, al negarme el salvoconducto que me correspondía como asilada política, de acuerdo a la convención de Caracas de 1954, e impedir mi salida segura (salvoconducto), el Gobierno ecuatoriano me convirtió en su rehén política“, escribió la exministra, que no reveló su paradero en el mensaje. Y añadió: “Tuve que salir bajo riesgo, pero ejercí el derecho que me asistía”.

La exministra, cuya salida se conoció en la noche del lunes, terminó su mensaje con una frase de Martin Luther King: “La injusticia, en cualquier parte, es una amenaza a la justicia en todas partes”.

Ecuador convocó al embajador

Duarte publicó su mensaje después que se conociera que el ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Juan Carlos Holguín, convocó al embajador argentino, Gabriel Fuks, para responder a consultas en torno “al escape” de la exfuncionaria de la embajada de ese país en Quito.

Fuks fue convocado para “responder sobre algunas consultas realizadas por el Estado ecuatoriano en torno a detalles que fueron informados en una reunión mantenida la noche de ayer con relación al escape de la prófuga de la Justicia ecuatoriana María Duarte”, indicó la Cancillería en un comunicado.

Ante algunas inconsistencias en la información, el Gobierno ecuatoriano ha pedido confirmación de nuevos datos que serían entregados hoy”, indicó. Y añadió que la Policía ecuatoriana ha activado el bloque de búsqueda para dar con el paradero de Duarte.

Argentina se desentiende

El Gobierno argentino indicó este martes que desconocía las intenciones de Duarte de abandonar la Embajada en Quito, donde se encontraba desde hace más de dos años y medio.

“Todo indica que más allá del estatus otorgado, y la voluntad del Gobierno argentino de mantener la condición de asilada diplomática, que la Sra. Duarte Pasantes se ha ausentado por decisión propia y sin que haya mediado indicación alguna a las autoridades de la embajada en la República del Ecuador“, señaló en un comunicado la Cancillería argentina.

Según la versión oficial argentina, durante el pasado fin de semana, mientras el embajador Fuks desempeñaba “distintas tareas inherentes a su labor diplomática”, “no se registró presencia” de Duarte en el ala del edificio donde estaba, que era distinta de la residencia oficial del representante argentino en Quito.

En consecuencia, “se procedió a hacer las recorridas correspondientes de las distintas dependencias”, “sin ubicar el paradero” de la exministra, manifestó el comunicado de la Cancillería.

Asilo pendiente

El Gobierno argentino comunicó el pasado 1 de diciembre a la Cancillería ecuatoriana su decisión de conceder el asilo a Duarte, que estaba alojada en la Embajada argentina en Quito junto a su hijo menor de edad desde el 20 de agosto de 2020.

Sin embargo, el Gobierno del presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, se opuso a otorgar a Duarte el salvoconducto que le permitiera salir de Ecuador sin ser detenida.

A raíz de esa respuesta, en el marco del “pleno respeto” a las normas del derecho internacional y con el ánimo de fortalecer las “buenas relaciones” con Ecuador, “se entablaron esfuerzos en la búsqueda de un entendimiento común que al momento habían resultado infructuosos”, señaló este martes la Cancillería argentina.

Condenada

Duarte fue condenada en 2020 junto a Correa a ocho años de cárcel por cohecho como parte del caso “Sobornos 2012-2016”, una trama de financiación irregular del entonces movimiento oficialista Alianza País, liderado por el expresidente, con aportes indebidos de empresas que no fueron declarados.

La exfuncionaria, que ocupó la cartera de Obras Públicas entre el 19 de febrero de 2015 y el 6 de enero de 2017, se considera una perseguida política y niega los cargos en su contra, al igual que Correa, que aduce la condición de refugiado en Bélgica, lo que traba una solicitud de extradición de la Justicia ecuatoriana.

Correa, que reside desde 2017 en Bélgica, ha mantenido una estrecha relación con el actual mandatario argentino, Alberto Fernández, y con la vicepresidenta Cristina Kirchner.