Alejandro Werner, exdirector para la región del Fondo Monetario Internacional (FMI), criticó al presidente Alberto Fernández por haber hablado de “inflación autoconstruida” y “diablos” que suben precios.

En medio de la escalada del índice precios, el mandatario apuntó contra los formadores de precios y dijo que hay “una inflación autoconstruida que tiene mucho que ver el modo en que se concentra la producción de alimentos”.

Ante esas declaraciones, Werner, en diálogo con radio Mitre, dijo que el país tiene la “cuarta inflación más alta del mundo”, con un problema de raíz monetaria “muy importante” vinculado a problemas fiscales.

“Es como volver a pensar que la culpa de los problemas de la Argentina son generados por gobiernos internacionales y el FMI, y la inflación por los fijadores de precios, y realmente no asumir la responsabilidad de tratar de resolver los problemas“, señaló.

Sobre la “inflación autoconstruida” sostuvo que esa teoría económica se trata de “buscar responsables donde no lo están” y congraciarse con la plataforma electoral que lo votó.

“El Gobierno no tiene voluntad de ir en contra de esas expectativas tomando las medidas necesarias, eso muestra dentro de esas teorías un gobierno débil que valida una situación y que originalmente tuvo un fundamento real que es el problema del déficit público”, analizó el exfuncionario del Fondo.

Ver también: Alberto Fernández y su visión de la inflación: “Hay diablos que aumentan los precios”

“Todos los diablos están respondiendo y generando expectativas sobre los problemas del gobierno, la falta de solución real y la adicción al financiamiento por parte del Banco Central”, afirmó el ex director del Departamento del Hemisferio Occidente del FMI.

Desde Presidencia explicaron que el mandatario habló de una “inflación autoconstruida” para hacer referencia a un tipo de inflación que ocurre cuando vendedores y compradores tienen la expectativa de que la suba de precios seguirá siendo alta en un futuro próximo, y debido a eso los vendedores ponen precios más altos y los consumidores los pagan.