A casi un mes de la eliminación del cepo cambiario y el paso a un esquema de flotación libre, comienzan a evidenciarse signos de reactivación económica en distintos frentes del sistema financiero.

La demanda de dinero transaccional en pesos, el crecimiento de depósitos en dólares y un repunte en el patentamiento de vehículos y la liquidación de divisas del agro, marcan una mejora en las expectativas de los agentes económicos.

Los depósitos a la vista —cuentas corrientes y cajas de ahorro— ganaron participación dentro del sistema bancario en detrimento de los plazos fijos, lo que denota una mayor confianza del público en la moneda local como medio de pago.

Al mismo tiempo, los depósitos en dólares se incrementaron con fuerza, impulsados por el blanqueo iniciado en noviembre de 2024, y reflejan que, contra todo pronóstico, no hubo una huida masiva de capitales tras el levantamiento de las restricciones cambiarias.

A nivel productivo, el impacto positivo se percibe en sectores como el automotor y el inmobiliario. El patentamiento de autos creció casi un 64% interanual, mientras que el agro volvió a liquidar con fuerza: las cerealeras ingresaron en abril más de USD 2.500 millones, un salto de más del 300% respecto al mismo mes de 2024.

En paralelo, el consumo en bienes durables también reaccionó, en contraste con el comportamiento más moderado en los rubros básicos, donde persiste una demanda cautelosa.

Desde el Gobierno nacional destacan que la baja en la nominalidad y la estabilidad cambiaria abren paso a un proceso de remonetización, fundamental para reactivar el crédito y el consumo. En línea con esa visión, el ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó nuevas medidas para alentar la incorporación de divisas que aún permanecen fuera del circuito formal.