Este martes 20 de diciembre se cumplen 15 años de que Martín Galli fuera alcanzado por una esquirla que le dio de lleno en la cabeza, cuando participaba de las manifestaciones espontáneas en las calles, tras la caída del gobierno de Fernando de la Rúa. Su corazón de detuvo en dos oportunidades, pero volvió a la vida por el docente Héctor “El Toba” García, quien le dio “un golpe en el pecho” y lo trajo de vuelta.
El momento en que El Toba rescató a Martín quedó registrado por las cámaras. En blanco y negro y con sonido ambiente: el pibe de rastas, alto y barba renegrida yace en la vereda en la avenida 9 de Julio, cerca del Obelisco. El Toba está arrodillado junto a él, aunque todavía no sabía su nombre. Otros manifestantes los rodeaban, pero cuando el patrullero paró y otra vez sonaron los disparos se provocó una nueva estampida. Esa vez las balas fueron de goma.
“Literalmente tenía un coraje a prueba de balas”, dijo Martín a Infojus Noticias. Esa tarde, El Toba lo ayudó a riesgo de perder su propia vida. Cuando en abril de 2003 declaró en la causa donde se investigó la represión, Toba recordó que le pegaron más de cinco balas de goma: dos en la espalda —“por encima del coxis”―, otras en la mochila y tres en la nalga.

Milagrosamente un taxi apareció cerca del Obelisco y Martín pudo ser trasladado al Hospital Argerich donde fue operado.
La víctima, que actualmente está casada y tiene dos hijos, recordó que dudó de ir a la concentración en Plaza de Mayo, esa fatídica tarde,”pero cuando vi por la tele que la caballería sacaba a las Madres de la plaza, fue como una puñalada que me sacó de quicio. Tuve la necesidad de participar de inmediato”, dijo en una entrevista a Télam.
