Un problema en el radar de Ezeiza, que controla los movimientos aéreos de Buenos Aires, provocó este domingo por la mañana demoras en el aterrizaje de los vuelos que operan en el aeropuerto internacional de Ezeiza y en el aeroparque metropolitano Jorge Newbery, ya que debido al inconveniente se debe establecer una distancia de 15 minutos entre un avión y otro, informaron fuentes aeroportuarias.
El inconveniente ocurre en plenas vacaciones de invierno. Como el radar dejó de mandar información a la pantalla de los controladores aéreos alrededor de las 9.30, los operadores tuvieron que elaborar una grilla de manera manual para separar los arribos y las partidas, informaron fuentes aeroportuarias.
Según publica el portal Infobae, los controladores están dando la orden para que los aviones permanezcan en el aire a la espera de la habilitación para aterrizar. Esto no sólo hace que las llegadas se vean retrasadas, sino también que los vuelos partan con demoras.
La situación de Ezeiza también afecta las operaciones en otros aeropuertos, que ya comenzaron a mostrar en sus sistemas las alertas por vuelos retrasados. En el caso de Mendoza, están demorados los vuelos AR 1502 de Aerolíneas Argentinas, con origen en Aeroparque; y el 1503, de la misma compañía, con destino a la Ciudad de Buenos Aires.
Si bien aún no hay información oficial de qué pudo haber ocurrido con el radar, un corte de energía registrado en la localidad bonaerense de Monte Grande por parte de Edesur podría ser la causa de este inconveniente.
Aunque fuentes del sector aeroportuario confirmaron a Infobae que cerca de las 11.30 el radar comenzó a funcionar con normalidad todavía siguen las demoras en los despegues.
