El ministro de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, se refirió al debate por el cobro de Ganancias para todos los integrantes del Poder Judicial y celebró que la Cámara de Diputados no haya avalado esa iniciativa del oficialismo en el Presupuesto 2023.

El juez valoró el diálogo institucional que se desarrolló en las últimas horas, con reuniones con legisladores y representantes del gremio de los judiciales, como también el rechazo en la cámara baja a la propuesta prevista en la Ley de leyes aprobada esta madrugada.

No podemos cambiar la ley cada dos años, eso es lo que se discute, no el Impuesto a las Ganancias. Nosotros no defendemos un privilegio, lo que se pretende es una regulación estable que dé previsibilidad. Lo que es importante es la seguridad jurídica y si tenemos una ley que se cambia a cada rato, no hay seguridad jurídica“, afirmó en diálogo con radio Mitre.

La negativa al artículo 100 del proyecto reunió 134 votos negativos provenientes de Juntos por el Cambio; el interbloque Federal; la Izquierda y algunos diputados del FdT de extracción gremial. Con 116 votos, el oficialismo, que sumó a cinco diputados de espacios que habitualmente son aliados, no alcanzó el número para imponerse en la votación del artículo.

Con una medida como esta no van a presionar, porque nosotros no aceptamos presiones. Nuestra responsabilidad es con la población, darle seguirdad jurídica, decirle que se va a aplicar la Constitución Nacional y la ley y no mostrar una debilidad ante una cuestión tributaria”, señaló el magistrado.

Lorenzetti recordó que en 2016 el Congreso debatió la cuestión y luego de una ardua negociación se arribó a un proyecto consensuado que prevé un sistema similar al que rige en los Estados Unidos. Esa ley, que se encuentra vigente actualmente, incorpora al Impuesto a las Ganancias a los nuevos jueces y trabajadores judiciales, que fueron ingresando a los tribunales a partir de enero de 2017.

Además, explicó que la Constitución Nacional establece la intangibilidad de salarios de magistrados y por ese motivo el impuesto no puede quedar sujeto a variaciones abirtrarias porque eso sí podría ser interpretado como una presión teniendo en cuenta que los jueces tienen prohibido realizar otras actividades privadas o comerciales.

“Se ha hecho un esfuerzo importante para evitar un conflicto grave y seguir dialogando. Nunca estuve a favor de ningún privilegio y creo que tenemos que ser serios, respetar la estabilidad de la instituciones, la independecncia del Poder Judicial. Y si hay una ley, aplicarla. No podemos cambiar la ley cada dos años o cuando haya un fallo adverso. Eso es lo que se discute, no el impuesto”, añadió el juez de la Corte.