El senador Edgardo Kueider (Unidad Federal), fue detenido en Paraguay este miércoles por la mañana en un control de rutina en el puente internacional de La Amistad que une Paraguay con Brasil. Personal de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) encontró en el auto del legislador de origen peronista más de 200 mil dólares sin declarar, que no pudo justificar.

Su detención sacudió al Congreso y despertó inquietud en el gobierno argentino, que lo veía como un aliado confiable.

Su voto fue crucial para la aprobación de la Ley Bases. “Soy opositor, pero de los que prioriza lo mejor para el país”, aseguró en una entrevista con el diario La Nación cuando su acercamiento con el oficialismo le valía duras críticas desde el kirchnerismo.

Kueider nació en Buenos Aires hace 52 años, pero desarrolló su actividad pública en Entre Ríos. Es legislador nacional por la provincia mesopotámica y pertenece al bloque Provincias Unidas, que tiene como titular a Carlos “Camau” Espínola.

En 1999 resultó electo como concejal en Concordia, cargo que ocupó hasta 2003. Luego fue secretario de Gestión Participativa para el Desarrollo Local de Concordia (2008-2015) y más tarde formó parte del gabinete provincial.

Hombre cercano a Gustavo Bordet, exgobernador de Entre Ríos, fue secretario general de la gobernación entre 2015 y 2019, previo a asumir su banca en el Congreso. Actualmente preside la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, un puesto estratégico al que accedió con el apoyo de La Libertad Avanza.

Paradójicamente, esa comisión es la que debería tratar un eventual pedido de desafuero o expulsión de la Cámara alta en el caso que el desarrollo de los acontecimientos termine con un pedido de apartamiento de Kueider.

Si bien llegó al Senado en la lista del Frente de Todos, se distanció del bloque en 2022 para formar su propio grupo. Históricamente enfrentado al kirchnerismo, Kueider se puso del lado de Alberto Fernández frente a los embates de Cristina Kirchner.

Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, fue uno de los opositores más abiertos al diálogo que se encontró la administración libertaria en el Senado. Este año fue duramente criticado por un amplio sector del peronismo por votar a favor de la Ley Bases.

“Soy peronista, pero antes que eso, soy entrerriano y quiero lo mejor para la provincia que represento”, justificó en ese momento. “Voté en contra del RIGI, de ganancias y bienes personales. Evitamos el cierre de los organismos de ciencia, tecnología y la cultura, la privatización de Aerolíneas Argentinas y los medios públicos. Ahora que el presidente tiene su ley (no la que realmente quería), no podrá decir que el Congreso no le permite gobernar”, agregó en las redes sociales.