La Secretaría de Energía estimó que en 2023 Argentina tendrá saldo positivo en su balanza energética por primera vez en los últimos diez años, como consecuencia directa del ahorro en importaciones, producto de la puesta en marcha del gasoducto Néstor Kirchner, que conecta Vaca Muerta con el resto del país.
Luego de tres meses de su puesta en marcha, el gasoducto permitió un ahorro por importaciones que ya supera los 550 millones de dólares, según comentaron fuentes de la empresa estatal Energía Argentina (Ex Enarsa).
Según las proyecciones oficiales que hacen en Energía, en 2023 habrá importaciones de energía por 7.474 millones de dólares, mientras que las exportaciones serán por 7.574 millones dólares, arrojando un saldo positivo de 100 millones de dólares.
Esto ocurre luego de que en el 2022, la balanza energética arrojara un rojo de más de 4.300 millones de dólares, producto de la subida de los precios del sector como consecuencia de la guerra entre Rusia y Ucrania.
En tanto, para el 2024, el Ministerio de Economía ha calculado que haya exportaciones energéticas por 9.604 millones de dólares, con importaciones por 5.811 millones de dólares, lo que daría un superávit comercial energético de 3.793 millones de dólares.
Finalmente, las proyecciones más optimistas son para el año 2030, donde se calcula que el saldo positivo en materia energética será de 18.000 millones de dólares, siendo un sector de la misma importancia que el agropecuario.
