Un documento desclasificado este viernes por la Casa Blanca sobre fenómenos aéreos no identificados volvió a poner bajo análisis uno de los episodios más resonantes registrados en la Argentina. El informe menciona específicamente el incidente ocurrido el 31 de julio de 1995 en San Carlos de Bariloche, cuando un avión de Aerolíneas Argentinas reportó la presencia de un OVNI durante su aproximación al aeropuerto local.
El caso, incorporado como ejemplo de estudio dentro del denominado Informe COMETA, involucró al vuelo AR 674, un Boeing 727 que cubría la ruta entre Buenos Aires y Bariloche. Según la documentación, el episodio coincidió con una serie de anomalías eléctricas que dejaron sin energía a sectores de la ciudad y afectaron el funcionamiento del aeropuerto. En plena maniobra de aterrizaje, las luces de pista y del sistema de aproximación dejaron de operar, mientras la tripulación advertía la presencia de un objeto volador no identificado.

De acuerdo con el relato incluido en el informe, el comandante observó una aeronave de gran tamaño con tres luces visibles, una de ellas roja en el centro, que se desplazaba en paralelo al Boeing. La situación derivó en una maniobra evasiva por parte del piloto. Fue entonces cuando, según la descripción oficial, el objeto emitió una intensa luminosidad, se colocó detrás del avión, realizó movimientos verticales abruptos y finalmente desapareció en dirección a la Cordillera de los Andes.

El episodio tuvo múltiples testigos. Además de los pilotos y pasajeros del vuelo AR 674, también reportaron el fenómeno los tripulantes de otra aeronave que aguardaba autorización en la zona, controladores aéreos y habitantes de Bariloche que observaron las extrañas luces durante el apagón. El caso quedó registrado como uno de los antecedentes aeronáuticos más relevantes vinculados a fenómenos aéreos no identificados en América Latina.
La publicación de estos archivos forma parte de una nueva tanda de documentos liberados por organismos estadounidenses sobre investigaciones relacionadas con objetos voladores no identificados, actualmente denominados fenómenos anómalos no identificados. Aunque el informe no establece conclusiones definitivas sobre el origen del objeto detectado en Bariloche, sí destaca el caso argentino como uno de los episodios mejor documentados por la cantidad de testimonios y registros técnicos disponibles.
