La titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, calificó como “excelente” su encuentro con el presidente argentino, Javier Milei. Desde su cuenta de redes sociales, expresó su satisfacción tras la reunión destacando el avance en las negociaciones. Por su parte, el mandatario argentino resumió el encuentro con entusiasmo: “¡Vamos muy bien! ¡Viva la libertad, carajo!”.

El programa de Facilidades Extendidas SAF culminó a fines de 2024 y en diciembre las autoridades argentinas manifestaron formalmente su intención de avanzar hacia un nuevo acuerdo. El ministro de Economía, Luis Caputo, confió en que las negociaciones culminen durante el primer cuatrimestre de este año.

El monto que Argentina busca en el nuevo acuerdo ronda entre los 11.000 y 12.000 millones de dólares, cifra que podría complementarse con una operación de REPO. Fuentes cercanas al FMI especulan que la intervención de Georgieva será clave para destrabar las negociaciones, destacando su enfoque “pragmático”.

En declaraciones a medios en Washington, Georgieva confirmó que una misión del FMI visitará Argentina la próxima semana para continuar con las negociaciones. Además, elogió las recientes transformaciones económicas del país: “El déficit ha sido eliminado, la inflación ha bajado y el crecimiento se recupera con buenas perspectivas”.

Según fuentes oficiales, las conversaciones con los equipos técnicos del FMI están avanzadas, con solo algunas diferencias en puntos clave del nuevo programa.

Uno de los principales temas de debate gira en torno a la política monetaria. El FMI insiste en desarmar el cepo cambiario y unificar los tipos de cambio, una medida que el gobierno argentino respalda, aunque propone una implementación más gradual. También persisten diferencias sobre si el tipo de cambio actual refleja un valor de equilibrio, una cuestión que el organismo multilateral cuestiona.

Desde el Gobierno, Milei sostiene que las medidas económicas adoptadas fueron las correctas. En el Milken Center de Washington, aseguró que “al inicio de nuestra gestión, la brecha cambiaria era del 180%. Hoy está prácticamente eliminada, y trabajamos para sanear el balance del Banco Central y levantar el cepo de forma definitiva”. Según el presidente, los resultados han sorprendido incluso al FMI.