El Gobierno de Javier Milei salió de la Argentina Week de París con la expectativa de haber avanzado en una negociación clave para su agenda legislativa: conseguir el respaldo de los gobernadores para impulsar la reforma política y, en particular, eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La Casa Rosada interpreta que las reuniones mantenidas con 13 mandatarios permitieron acercar posiciones, aunque varios de ellos todavía no hicieron público un compromiso concreto.

La principal concesión política estuvo a cargo de Karina Milei. Según fuentes del oficialismo, la secretaria general de la Presidencia garantizó a los gobernadores que La Libertad Avanza no presentará candidatos competitivos en sus distritos.

La promesa busca reducir una de las principales tensiones entre el Gobierno nacional y los mandatarios provinciales, que durante los últimos meses cuestionaron la posibilidad de que el oficialismo desembarcara electoralmente en sus territorios.

El otro componente de la negociación fue económico. Luis Caputo participó de los encuentros con los gobernadores, algo que el oficialismo considera relevante por el interés de las provincias en acceder a financiamiento externo y desarrollar obras.

La Casa Rosada sostiene que los mandatarios pueden beneficiarse de un esquema que facilite el acceso a créditos de organismos multilaterales. La agenda de París, además, estuvo centrada en atraer inversiones y mostrar oportunidades vinculadas con sectores como energía, minería y agroindustria.

Entre los gobernadores que viajaron a Francia estuvieron Alfredo Cornejo, Ignacio Torres, Rogelio Frigerio, Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck, Gustavo Sáenz, Juan Pablo Valdés, Leandro Zdero, Carlos Sadir, Claudio Vidal, Marcelo Orrego, Raúl Jalil y Jorge Macri. Cornejo, Torres y Frigerio ya habían manifestado posiciones favorables a avanzar con cambios en el sistema electoral. Sin embargo, otros mandatarios mantuvieron una postura más prudente y evitaron anticipar públicamente su posición.

El oficialismo pretende ahora trasladar ese acercamiento al Congreso. La discusión sobre las PASO permanece trabada y existen distintas alternativas sobre la mesa, desde su eliminación hasta una eventual suspensión. La Cámara Nacional Electoral, además, advirtió que cualquier modificación de las reglas electorales debe aprobarse con suficiente anticipación para que pueda ser implementada en los comicios de 2027.

El escenario parlamentario tendrá un nuevo capítulo el 15 de octubre, cuando sectores de la oposición buscan realizar una sesión especial en Diputados con proyectos vinculados, entre otros temas, al DNU 70/2023 y la Ley de Tierras. La convocatoria agrega presión sobre la estrategia oficial y puede obligar al Gobierno a definir si acelera el tratamiento de la reforma electoral o posterga el debate para evitar que coincida con una semana de fuerte actividad opositora.