El expresidente Mauricio Macri se encontraba en Chile, donde viajó como titular de la Fundación FIFA, y allí se enteró que el juez federal de Dolores, Martín Bava, lo procesó por supuesto espionaje a familiares de las víctimas del ARA San Juan. “Ya he dicho que es una persecución política que termina en esto que ya todos sabíamos”, aseguró el ex mandatario desde el país trasandino.

Macri se enteró cuando salía del hotel Sheraton de Santiago de Chile, para emprender el regreso a Buenos Aires. Y en esa instancia apuntó contra el magistrado que lleva adelante la investigación de manera interina. 

Es mucho más incómodo para la Justicia argentina tener jueces como Bava”, criticó. La defensa de Macri había intentado desplazarlo porque consideraba que era “parcial”, pero un tribunal superior lo ratificó en la causa.

Sobre el embargo de $100 millones, el ex presidente recalcó: “Cumpliremos como corresponde, hasta que apelemos”.

En tanto, en el entorno del ex mandatario aseguraron que el procesamiento “es ridículo. Bava cumplió con lo que le pidieron. Esto tiene una clara connotación política”. 

Si bien en el círculo de Macri aguardaban la medida para la semana previa a las elecciones, les llamó la atención el momento.  “Es llamativo que se haya demorado tanto. Cada vez que Mauricio sale del país, la persecución se profundiza”, apuntaron. 

También comenzará a regir a su regreso la prohibición para salir del país, por lo que si quiere volver a emprender un viaje al exterior deberá pedir autorización al juzgado de Dolores.