Desde Córdoba, Mauricio Macri reaccionó ante las polémicas declaraciones de Alberto Fernández sobre el fiscal federal Diego Luciani, que investigó a Cristina en la causa Vialidad Nacional y también a las acusaciones de ésta sobre su amigo Nicolás Caputo. “En nuestro gobierno no hubo ningún Lázaro Báez”, afirmó.
El presidente aseguró en la noche del miércoles que Alberto Nisman se suicidó y que esperaba que Luciani no hiciera lo mismo. “Claramente, este bastardeo y esta destrucción de la palabra presidencial ha sido muy dañino para el país. Además, atribuyéndose cualidades de jurista que no tiene, ha violentado la Constitución una vez más”, consideró durante un acto organizado por la Bolsa de Comercio de Córdoba.
Respecto a las acusaciones de Cristina, en las que mostró una serie de chats entre su amigo Nicolás Caputo y José López, el ex mandatario hizo una broma al señalar que, por un “momento”, estuvo “confundido” respecto de si el ex secretario de Obra Pública había sido funcionario suyo.
“Vialidad Nacional es una muestra de que somos distintos. Eran todas licitaciones transparentes y nunca nadie se quejó ni hubo denuncias. El kilómetro costó el 50% de lo que costó el kirchnerismo. En nuestro gobierno no hubo ningún Báez“, recalcó.
A su vez, Macri destacó que “el Gobierno puede intentar cualquier cosa. (Jorge) Ferraresi dijo que si nosotros volvíamos al poder, ellos iban a ir presos. No van a poder avanzar sobre la sociedad. La gente está lista para salir a la calle si alguien quiere llevarse por delante nuestra libertad”.
Durante el acto, Macri también afirmó que “somos absolutamente distintos del kirchnerismo”.
Por otro lado, también adelantó que, si Juntos por el Cambio vuelve al poder en 2003, se viene “una agenda de reformas muy profundas”, que podrían llegar a los 20 años. Y reafirmó que “los argentinos ven que no se puede depender de nadie, lo que va a salvar es el esfuerzo personal, la gente va a decir: ‘No me regales mas nada, yo quiero trabajar´“.
