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Un lobo marino de casi 200 kilos fue encontrado gravemente herido en la costa de Santa Teresita y murió después de ser trasladado a un centro de rescate. Los especialistas determinaron que había recibido un disparo de arma de fuego y ahora la Justicia intenta establecer quién fue el responsable.

El animal fue localizado luego de un aviso de la Fundación BioCosta. Cuando los integrantes de la Fundación Mundo Marino llegaron al lugar, lo encontraron prácticamente inmóvil y con muy poca reacción frente a las personas.

Foto: Fundación Mundo Marino

Por la gravedad de su estado, decidieron trasladarlo de inmediato al centro de rescate. Sin embargo, pese a los intentos por estabilizarlo, murió poco después.

Los estudios realizados por los veterinarios permitieron establecer que el proyectil había ingresado por el hombro derecho. La lesión le había provocado una fractura grave y una contusión pulmonar.

Además, la herida llevaba varios días de evolución y presentaba un avanzado proceso infeccioso. Según explicaron desde Mundo Marino, el animal sufrió un deterioro progresivo hasta desarrollar una sepsis que finalmente le provocó la muerte.

El dato que apareció durante la necropsia

La investigación sumó otro elemento luego de la muerte del animal. Durante la necropsia, los especialistas encontraron fragmentos de redes de pesca en su estómago.

El hallazgo demuestra que el lobo marino había tenido contacto con este tipo de elementos mientras buscaba alimento. Estos animales suelen acercarse a las redes porque allí encuentran peces, una conducta que puede generar enfrentamientos con quienes se dedican a la pesca artesanal.

Los especialistas descubrieron que el animal tenía restos de red de pescar en el estómago. (Foto: Fundación Mundo Marino)

Las redes dañadas y la pérdida de peces pueden representar un problema para los pescadores, mientras que para los lobos marinos se trata simplemente de una forma de conseguir alimento.

Sin embargo, el hallazgo no permite establecer que el disparo haya ocurrido por ese motivo. Los investigadores todavía no determinaron si existe una relación entre el contacto con las redes y el ataque, ni quién efectuó el disparo.

La principal hipótesis que analiza la investigación es que el animal pudo haber sido atacado en el marco de un conflicto con pescadores de la zona, aunque esa posibilidad todavía debe ser esclarecida.

El llamado de los especialistas

Desde la Fundación Mundo Marino remarcaron que los conflictos entre la fauna marina y las actividades productivas requieren otras formas de abordaje.

“El mar es el ambiente natural de estos animales y también es un espacio donde las personas desarrollan actividades productivas. Tenemos que encontrar formas de convivir y reducir esos conflictos”, señaló Sergio Rodríguez Heredia, biólogo de la fundación.

El especialista explicó que los lobos marinos no se acercan a las redes para provocar daños, sino en busca de alimento, y cuestionó que la respuesta ante estos episodios sea atacar a los animales.

Mientras tanto, la investigación continúa para determinar qué ocurrió con el lobo marino y quién le disparó.