Ante la falta de unidades, las Fuerzas Armadas le solicitó al Gobierno de Javier Milei la compra de submarinos y dos buques para su fortalecimiento bélico. En Casa Rosada escucharon el pedido y están analizando pedir un préstamo de 3.700 millones de dólares para avanzar con las adquisiciones del equipamiento naval.

En principio, el Ejecutivo incluirá el pedido de endeudamiento en el Presupuesto 2025. Este financiamiento se dividirá en dos partes. Por un lado, se encontrarán 2.300 millones de la moneda extranjera para la “recuperación de capacidad submarina”.

Luego figuran otros 1.400 millones de dólares  para la “adquisición de dos unidades navales de superficie para protección del núcleo de una fuerza naval”. En ambos casos se describe que el plazo mínimo de amortización es de tres años y que quien toma el crédito es el Ministerio de Defensa.

Todo eso son pedidos de autorización al Congreso para que durante el año próximo se puedan ir haciendo las operaciones más convenientes en términos financieros. No hay que sumar todo, porque se usa lo necesario”, detallaron desde la cartera que encabeza Luis Petri.

Respecto al pedido de endeudamiento, autoridades del Ministerio de Economía, explicaron que si bien se trata de una solicitud, no quiere decir que efectivamente el gobierno de Milei concretará la medida. Para el Ejecutivo se trata de un paso administrativo que demuestra la intención de esta gestión de recuperar capacidades de las fuerzas armadas.

Cabe recordar que la armada no cuenta con unidades activas desde lo sucedido con el Submarino ARA San Juan en noviembre de 2017. Por eso, la cartera de Defensa quiere volver a contar con equipamiento bélico y apuesta a la compra de dos submarinos Scorpene franceses, que tienen un costo unitario de 500 millones de dólares. 

La construcción puede demorar hasta siete años e incluso no se descarta que el astillero argentino Tandanor participe del proceso. Además de la adquisición de los submarinos y los buques, Defensa intentará obtener financiamiento para un buque anfibio y dos unidades portacontenedores que reemplacen la clase Costa Sur.

Otros objetivo que tiene en mente Petri para su cartera es avanzar con la compra de armamento militar pesado. En los próximos días, el funcionario le entregará al jefe de Estado un listado de unidades para fortalecer ese sector de las Fuerzas Armadas.

El listado incluirá la incorporación de 83 ametralladoras pesadas para los regimientos de infantería mecanizados; 266 escopetas semiautomáticas; 120 fusiles de precisión; la modernización de 2080 fusiles de asalto y 120 lanzagranadas. También, tres drones y equipos complementarios para los aviones caza F-16, recientemente comprados a Dinamarca.

La intención del responsable de la cartera de Defensa es que estas compras se proyecten a largo plazo. Ya para 2027, en lo que será el final del mandato de Milei, buscarán renovar y modernizar la flota de tanques TAM, como de otras aeronaves y helicópteros y la recuperación de 17 sistemas de artillería de 155mm.