El ministro de Economía, Luis Caputo, buscó poner paños fríos a la creciente tensión entre el Gobierno nacional y el Grupo Techint. Luego de que el presidente Javier Milei calificara duramente a Paolo Rocca como “Don Chatarrín” por los costos de sus insumos, Caputo aseguró que “no es una guerra contra nadie en particular, sino con el modelo anterior“.
El conflicto escaló tras la reciente adjudicación a la empresa india Welspun para proveer 500 kilómetros de caños destinados a Vaca Muerta, una licitación en la que el holding argentino quedó desplazado por precio. Según detalló el jefe del Palacio de Hacienda, mientras que en el pasado se pagaron cerca de USD 4.000 por tonelada de tubo, la actual compulsa internacional permitió cerrar el acuerdo por USD 1.400, un ahorro que el funcionario atribuyó al fin del “compre nacional”.
Ante la posibilidad de que Techint presente una denuncia por dumping (alegando que los caños indios utilizan chapa china subsidiada), Caputo fue tajante y anunció que en los próximos dos meses se abrirá un nuevo proceso de licitación.
“Techint está en condiciones de ganar cualquier licitación“, afirmó, remarcando que el objetivo del Gobierno es la competitividad y que las empresas argentinas deben adaptarse a los precios internacionales.
Además de la disputa siderúrgica, el ministro aprovechó para definir otros ejes de su gestión:
- Financiamiento: aseguró que el Gobierno no tiene intención de salir a los mercados internacionales a emitir deuda, a pesar de la baja del riesgo país, para evitar el efecto de “asfixia” sobre el crédito al sector privado.
- Relación con el FMI: aclaró que la reciente operación de USD 808 millones con el Tesoro de EE.UU. fue una compra técnica de Derechos Especiales de Giro (DEG) para pagar intereses al Fondo, desmintiendo que se trate de un nuevo préstamo.
- Cepo cambiario: reiteró que la salida de las restricciones se hará “cuando sea el momento correcto“, priorizando la cautela que, según su visión, ha dado resultados positivos hasta ahora.
Con este nuevo llamado a licitación en el horizonte, el Gobierno ratifica su postura de apertura económica, desafiando a los grandes actores industriales locales a competir sin los beneficios de los esquemas de protección previos.
Con información de La Nación e Infobae.
