El ministro de Desregulación y Modernización del Estado, Federico Sturzenegger, ya planifica la eliminación o transformación de unos 60 organismos públicos. Algunos dejarán de existir, mientras que otros se reducirán o se fusionarán con otras áreas.

La iniciativa se conoce a priori como el decreto 51, que todavía está en redacción, incluirá áreas descentralizadas, entre ellos, el Instituto Nacional de Juventudes (INJUVE); el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

Por el momento, no se conocen los argumentos de la motosierra que se aplicará, pero en general apuntan a que se trata de organismos que el Gobierno considera como cajas de la política por parte del kirchnerismo.

Es decir, no buscarán mejorarlas, sino sacarlas del organigrama del Estado.

Además, asoman en la lista el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el Instituto Nacional de la Música (INAMU), el Instituto Nacional del Teatro (INT), la Casa Patria Grande Presidente Néstor Kirchner, el Instituto Nacional Juan Domingo Perón de Estudios e Investigaciones Históricas, Sociales y Políticas, y la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

El futuro de los empleados de esas reparticiones es incierto. Aunque en principio, para recortar presupuesto, avanzarían con los retiros voluntarios. En Nación ya han asegurado dese el inicio de la gestión que quieren llegar a recortar 70 mil empleados.

Esto, probablemente, imponga un gasto mayor del Estado por las indemnizaciones, tal como sucedió con Télam.