El Gobierno nacional tiene como objetivo la desregulación del sector aerocomercial, para esto la administración de Javier Milei, planea reformar íntegramente el Código Aeronáutico con la aplicación de un paquete de 10 decretos.
Con la aprobación del DNU se marcó un cambio en la gran mayoría de los sectores económicos de la Argentina y las empresas correspondientes. Sin embargo, para el sector aerocomercial, con Aerolíneas Argentinas como la compañía más importante, el Gobierno tiene pensado aplicar cambios más contundentes.
Los cambios previstos para el Código Aeronáutico, se componen de modificaciones en lo regímenes de capacidad y frecuencia de servicios ofrecidos; y cambios en la organización de la remoción de equipaje, carga y de las propias aeronaves.
Los aeropuertos más relevantes del país, Aeroparque (Internacional Jorge Newbery) y el Aeropuerto Intencional de Ezeiza (Ministro Pistarini), sufrirán un fuerte reordenamiento, con el fin de conocer la capacidad de pasajeros y aviones con la que cuentan y se buscaría remover las aeronaves que el Gobierno considere que obstruyen al funcionamiento comercio.

Estos lugares serían destinados a las compañías que intenten traer nuevos aviones para aumentar su capacidad comercial. Entre ellos, Flybondi, que traería entre 5 y 10 nuevos aviones, o Jetsmart, que incorporaría aproximadamente 6 nuevas naves.
La apertura comercial que el Gobierno libertario planea, supondría la llegada de empresas de distintos países, como Brasil, Canadá, Chile o Paraguay, entre otros. Para esto se habrían firmados convenios, más que nada para impartir vuelos de cabotaje.
También se intentará imponer una liberalización de la frecuencia de vuelos internacionales, ya que hasta el momento existe un límite semanal por país. Con los cambios planteados se aplicaría un régimen sin restricciones.
Por su parte, el trato que el presidente Javier Milei tiene diagramado para Aerolíneas Argentinas no es más el de una aerolínea de bandera, sino que será tratada como una empresa más.
