El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció en los últimos días la intención de que su gestión compre Aerolíneas Argentinas para evitar su “vaciamiento”. El mandatario provincial analiza diferentes opciones para quedarse con la compañía de bandera en caso de que el presidente Javier Milei la pusiera en venta.
Sin dar muchas precisiones, en la gestión bonaerense quieren evitar que una firma extranjera o a un grupo afín del Gobierno libertario. Kicillof dijo que trabajan en el plan para “controlar” la compañía desde hace tiempo y no descartó llevar adelante un accionar con otras provincias.
En octubre, la gestión Milei emitió un decreto que declaró sujeta a privatización a Aerolíneas, aunque para completar el proceso aún está pendiente el debate en el Congreso, que debe autorizar la posibilidad de que la compañía se desprenda de sus acciones.
Esta es una de las opciones que baraja el dirigente de Unión por la Patria de adueñarse con el principal paquete accionario. Otra alternativa es una asistencia técnica para que los empleados se hagan cargo de la empresa a través de una cesión en un programa de propiedad participada. Incluso, aunque se trata de una posibilidad remota, no se descarta llegar a la Corte Suprema de Justicia.
Para que algunas de estas dos propuestas puedan llevarse adelante, la provincia de Buenos Aires necesita el aval del Estado Nacional. Desde el entorno del mandatario provincial aseguran que si “el Gobierno de Milei no quiere llegar a un acuerdo, no se va a poder. Por eso nosotros ofrecemos alternativas, que ellos deben aceptar”.
La tercera opción continúa con la intención de comprar el paquete accionario de la empresa estatal, pero esta vez en conjunto con otras provincias. Ya sea mediante una asociación o de manera particular. En este caso, al igual que en los anteriores, es necesario que el Estado llegue a un acuerdo Kicillof y los otros gobiernos provinciales.
En Casa Rosada aseguran que durante la presidencia de Alberto Fernández, Aerolíneas Argentinas recibió para su funcionamiento 426 millones de dólares en 2019; US$594 millones en 2020; US$664 millones en 2021; US$353 millones en 2022; US$30 millones en 2023 y US$88 millones en 2024 (US$38.000.000 para gastos corrientes y US$50.000.000 para retiros).
Pero en la gestión bonaerense aseguran que “es mentira” que la compañía da pérdidas y señaló que “el año pasado no recibió ninguna asistencia” por parte del Tesoro Nacional.
La cuarta y última alternativa consiste en que el gobernador acuda a la Corte Suprema en caso de que Nación no quiera llegar a un acuerdo. En este caso, Kicilof iniciaría una demanda para frenar el proceso de venta de Aerolíneas, pero sabe que esa medida cuenta “con poca probabilidad de éxito”.
