Antes de que se concretara su visita a la Feria del Libro, el presidente Javier Milei decidió suspenderla por una sospecha de sabotaje “al estilo kirchnerista, de modo violento”.

Estaba previsto que el domingo 12 de mayo el jefe de Estado asistiera al evento literario más importante de Argentina para presentar “Capitalismo, Socialismo y la trampa Neoclásica”, junto al diputado nacional José Luis Espert.

Sin embargo, este miércoles dejó en claro que no va a hacerse presente porque durante las negociaciones con las autoridades de la Feria su equipo se encontró con una fuerte hostilidad hacia su persona.

“Nos hace sospechar que hay un tema de sabotear la presentación y hacerlo al estilo kirchnerista, de modo violento”, aseguró Milei en radio El Observador.

“Nos han amenazado con que nos van a hacer cosas, un tipo de comportamiento impropio de la cultura y no podemos exponernos a que nos hagan un bloqueo”, agregó el Presidente.

“Están alentando comportamientos impropios de la cultura, el discurso que dio (Alejandro Vaccaro, presidente de la Fundación El Libro) fue muy violento e impropio para el lugar, con algunas cuestiones bastante falsas”, dijo.

La palabra de la Fundación El Libro

Los responsables de la Feria recogieron el guante y aseguraron: “Es una trampa: resulta que ahora Milei no viene porque nosotros no queremos…”.

Así lo afirmó Vaccaro en diálogo con Infobae, donde además contó detalles de la organización para lo que iba a ser la visita del mandatario: “Ayer estuvieron acá 25 personas de la productora, de la Casa Militar y hasta de Presidencia de la Nación. Nos pusimos de acuerdo en todo, cómo serían los vallados, todo”.

“Fuimos claros, queríamos que el presidente viniera”, dijo Vaccaro. “Pero habrán evaluado que no les convenía…”, agregó.

La organización de Presidencia pretendía el armado de un evento que costaría no menos de 60 millones de pesos. Infobae reveló que estaban planeando utilizar la Pista Central de la Rural, poner allí pantallas gigantes, montar todo como para un recital.

Contando quienes entrarían a la pista y quienes ocuparían las gradas, se calculaba un acto de no menos de 6.000 personas, una gran presentación para el libro de Economía.

“Ayer tuvimos una reunión de Consejo y dijimos que teníamos que ratificar que queríamos que el presidente viniera, porque si no iba a decir que somos comunistas, kirchnerista, del ERP…”, confesó Vaccaro.

“Se ve que han evaluado, que no les conviene y ahora dicen eso, que somos violentos, hostiles, no gente de bien como él quiere”, concluyó.