La morosidad de las familias registró una leve baja en agosto, mientras que la de las empresas volvió a aumentar, según el último Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El indicador de irregularidad de los préstamos a los hogares descendió del 12,94% al 12,81%, mientras que entre las compañías subió del 3,62% al 3,80%. En tanto, la mora del crédito total al sector privado se mantuvo prácticamente estable, en el 7,75%.
La mejora entre las familias fue de 0,13 puntos porcentuales y estuvo acompañada por una caída del 0,98% real en el saldo de créditos en situación irregular. Se trató del primer descenso de esa variable desde marzo de 2024. Sin embargo, el organismo advirtió que parte de la reducción respondió a decisiones de algunas entidades financieras de retirar créditos impagos de sus balances y trasladarlos a cuentas separadas.
Este movimiento modifica el cálculo de la cartera irregular, pero no implica que los deudores hayan regularizado sus compromisos. Por eso, la baja del indicador debe interpretarse con cautela, en un escenario en el que la morosidad de los hogares continúa por encima del promedio del financiamiento al sector privado.
Las tarjetas mejoraron, pero aumentó la mora de los préstamos personales
Dentro del financiamiento a las familias, las tarjetas de crédito mostraron una disminución de su ratio de irregularidad. En cambio, los préstamos personales registraron una leve suba, al igual que los prendarios, aunque en estos últimos el incremento fue menor. Los créditos hipotecarios mantuvieron niveles de mora más bajos y prácticamente sin variaciones respecto de julio.
La evolución de los incumplimientos coincidió con un estancamiento del crédito a los hogares. El saldo real de los préstamos familiares avanzó apenas 0,4% interanual en agosto, mientras que las líneas destinadas al consumo retrocedieron en la comparación mensual: el financiamiento mediante tarjetas cayó 1% real y los préstamos personales disminuyeron 0,5%.
En contraste, las líneas con garantía real continuaron creciendo. Los créditos hipotecarios aumentaron 1,8% real respecto de julio y los prendarios avanzaron 0,7%. De esta manera, el desempeño del financiamiento familiar mostró diferencias entre las modalidades de préstamo, tanto en la evolución de los saldos como en los niveles de incumplimiento.
La morosidad empresarial aumentó pese al crecimiento del crédito
En las empresas, la irregularidad de los préstamos subió 0,18 puntos porcentuales, hasta el 3,80%. El incremento se extendió a los créditos destinados a todas las actividades económicas, pese a que el financiamiento bancario al sector continuó expandiéndose durante agosto.
De acuerdo con el BCRA, el saldo real de los préstamos a las compañías creció 1,3% mensual y 6,7% interanual. La construcción, el comercio y los servicios se destacaron por registrar las mayores variaciones mensuales relativas en el financiamiento recibido.
En el conjunto del sector privado, el saldo de crédito aumentó 0,7% real mensual y 3,6% interanual. El organismo señaló que el retiro de cartera irregular de los balances también incidió en esa evolución: sin ese movimiento, la expansión mensual del financiamiento habría alcanzado el 1,1% real.
La probabilidad de default de las familias cayó a su menor nivel en un año
Otro indicador del informe mostró una mejora en el comportamiento de los deudores familiares. La probabilidad de default estimada para los hogares descendió 0,24 puntos porcentuales, hasta el 3,71%, su nivel más bajo desde agosto de 2025.
Esta medición contempla la proporción del saldo de crédito que se encontraba en situación regular tres meses antes y pasó a una categoría irregular en el período analizado. Entre las empresas, el indicador se mantuvo prácticamente sin cambios, en el 1,18%, mientras que para el conjunto del sector privado bajó por tercer mes consecutivo, hasta el 2,26%.
Por último, el Banco Central destacó que el sistema financiero conservó elevados niveles de cobertura frente al riesgo crediticio. Las previsiones constituidas por las entidades representaron el 87% de la cartera irregular y el 6,7% del financiamiento total al sector privado.
