La Fuerza Aérea Argentina se despegó del revuelo generado por el video que muestra al flamante avión presindecial realizar una arriesgada maniobra a escasos metros de la pista en el aeropuerto Jorge Newbery.

A través de un hilo en su cuenta oficial de Twitter, la Fuerza Aérea señaló que el ARG 01, que costó 22 millones de dólares, se encuentra fuera de su órbita y depende de la Secretaría General de Presidencia.

La publicación señala que “en relación con las publicaciones periodísticas referidas a las maniobras realizadas por los comandantes del ARG-01, la Fuerza Aérea Argentina aclara lo siguiente:

  • 1°) El ARG-01 se encuentra fuera del ámbito del Ministerio de Defensa
  • 2°) ARG-01 NO es matrícula militar
  • 3°) La aeronave no es operada por personal de la Fuerza Aérea Argentina
  • 4°) Dicha aeronave depende de la Secretaría General de Presidencia
  • 5°) Los pilotos tienen licencia Civil
  • 6°) Es la ANAC la única que tiene facultades para tomar cualquier tipo de medidas relacionadas con el personal involucrado y la operación en cuestión.”

El pasado jueves, en su llegada al país, y doce minutos antes del aterrizaje efectivo, el avión bajó a pocos metros de la pista de Aeroparque. Por como estaba perfilado, lo hizo sin ánimos de tocar suelo y llegó a volar a 45 metros de tierra.

De pronto, Leonardo Barone, el piloto, puso de costado el Boeing 757-256 celeste y blanco, viró hacia el Río de la Plata y retomó vuelo.

Barone es secretario general de Logística de la Secretaría General de Presidencia, que está a cargo de la flota de aviones de Presidencia.