Este jueves, el presidente Javier Milei abrió el Foro de Madrid, evento de líderes conservadores realizado en Buenos Aires, con un tajante discurso sobre la unidad y las internas en el oficialismo, que derivaron en las expulsiones de la diputada Lourdes Arrieta y el senador Francisco Paoltroni.

No nos podemos dar el lujo de la dispersión y las peleas intestinas. Sólo estando juntos podemos ser fuertes, siendo leales de militantes a militantes”, inició la intervención del presidente.

Para Milei, los últimos escándalos que rodearon a su Gobierno fueron surgidos a partir de “ambiciones personales. Sobre esto, el liberal dio un ultimátum para quienes integran su partido:

No hay lugar para ambiciones personales, sólo así podemos ser fieles servidores de argentinos que confiaron en nosotros… No les podemos fallar. Cualquier persona que no comprenda la responsabilidad de pertenecer a este espacio no tiene nada que hacer en La Libertad Avanza, advirtió en un mensaje director para sus funcionarios y legisladores nacionales.

Con este discurso, el jefe del Estado argentino habló por primera vez de forma directa sobre las fisuras de su espacio político, por las que en pocos meses ya cortó más de dos cabezas, como por ejemplo, la de su amigo Nicolás Posse, que fue jefe de Gabinete. La interna más grande a la que se enfrenta es con su vicepresidenta, Victoria Villarruel, que significó una disparidad entre sus agendas políticas, que fue comentada por otros miembros del oficialismo.