La Corte Suprema de Justicia emitió una acordada en la que estableció una serie de reglas con la que aseguran poder funcionar con tres jueces. La norma se emitió este miércoles en la víspera de la jubilación del supremo, Juan Carlos Maqueda, que estará en funciones hasta el viernes que viene. En Casa Rosada consideran que es un mensaje directo hacia el presidente Javier Milei.
La acordada firmada por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, el propio Maqueda, con la disidencia del juez Ricardo Lorenzetti, se da en medio de los rumores sobre una posible designación por decreto de los ingresos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla al máximo órgano de Justicia del país por parte del Gobierno.
La negativa de Lorenzetti fue porque planteó objeciones al mecanismo y argumentó que puede aparejar nulidades. Señaló también que busca condicionar a Lijo y García Mansilla.
En el documento, los supremos plantearon que el cuerpo puede funcionar con tres jueces y con el auxilio de conjueces. A su vez, establece un mecanismo rápido para el sorteo de los conjueces. Además, el procedimiento aprobado impide que los expedientes se paralicen ante la falta de mayorías.
En cuanto al tema de las votaciones, en caso de que no se alcancen las mayorías, se dispondrá a la brevedad el sorteo de los conjueces y se impide el bloqueo del expediente. De este modo, aseguran que se garantiza la seguridad jurídica al establecer que un mismo conjuez resuelva siempre los casos análogos.
Por otro lado, la Corte le manifestó al Senado y al Poder Ejecutivo que están vencidas las listas de conjueces para los casos en que no puedan integrar las cámaras federales.
Mientras tanto, en Casa Rosada analizan como continuar con su estrategia de designar a Lijo y a García Mansilla ante esta decisión de la Corte. Cabe recordar que el oficialismo intentó tratar sobre tablas los pliegos de los letrados en el Senado, pero no consiguió los dos tercios necesarios para hacerlo. A partir de ahí, el propio Milei consideró designarlos por decreto.
La postura del jefe de Estado nace a partir de un artículo de la Constitución, permite designar en comisión por un año por decreto a jueces que requieren acuerdo del Senado cuando el Congreso esté en receso.
Mientras tanto, el pliego de Lijo consiguió las firmas en comisión, pero no así el de García-Mansilla, lo que complicó los dictámenes para pasar al recinto del Senado. En el Gobierno aseguran que avanzaron con negociaciones con miembros de la oposición dialoguista para conseguir sus votos.
