La reciente caída en el precio de la soja y la reducción en el nivel de exportaciones han generado inquietud en torno a la disponibilidad de dólares en el Banco Central (BCRA). Este escenario plantea desafíos para enfrentar la normalización en el pago de importaciones y los abultados vencimientos de deuda previstos para el primer semestre de 2025. Ante esta situación, algunos economistas sugieren que la entidad monetaria podría aumentar sus reservas mediante el desmantelamiento del “blend” y una leve devaluación del tipo de cambio oficial.
La mayoría de los analistas prevé una marcada escasez de dólares en los próximos meses. Estimaciones privadas indican que el país enfrentará un déficit de cuenta corriente de unos 8.400 millones de dólares entre agosto y diciembre, debido al deterioro de la balanza de bienes y servicios y los pagos de intereses de la deuda. Este escenario podría llevar a cerrar el año con reservas netas negativas cercanas a los 10.000 millones de dólares, cifra que podría reducirse dependiendo del éxito del blanqueo promovido por el Gobierno. Sin embargo, en 2024 el país deberá afrontar compromisos de deuda por más de 14.000 millones de dólares, de los cuales casi dos tercios corresponden al Fondo Monetario Internacional (FMI) y el resto a vencimientos con bonistas privados.
Devaluación del 7%
En este complejo panorama, el director de la consultora C-P, Pablo Moldovan, sugiere que una de las opciones del Gobierno para fortalecer las reservas del BCRA es desarmar el esquema del dólar “blend”. Este mecanismo, introducido por el equipo económico liderado por Luis Caputo, permite que el 20% de las exportaciones se liquiden al dólar CCL. Moldovan señaló que el “blend” generó una salida de 8.300 millones de dólares en el primer semestre de 2024, y se proyecta que alcanzará un acumulado de 16.700 millones de dólares en todo el año. Al desmantelar este esquema, se podrían dirigir esos dólares al mercado oficial para cubrir el déficit proyectado para el resto de 2024 y 2025.
No obstante, Moldovan advierte que el desarme del “blend” podría reducir el tipo de cambio exportador, dada la brecha de casi 40% entre el dólar mayorista y el CCL. Para contrarrestar este efecto, sugiere que el BCRA podría implementar una devaluación del 7% en el tipo de cambio oficial, compensando el impacto negativo en las importaciones mediante una reducción en el impuesto PAIS.
El economista Lorenzo Sigaut Gravina también considera que el Gobierno podría aprovechar la baja del impuesto PAIS para desarmar el “blend” y simplificar el tipo de cambio comercial, actualmente segmentado. Aunque reconoce la complejidad de estos movimientos, estima que podrían conducir a una corrección cambiaria compensada.
Por su parte, Amilcar Collante, analista de macroeconomía y finanzas, coincide en que no sería un mal momento para bajar el impuesto PAIS y desarmar el “blend”, acompañado de una suba del tipo de cambio oficial hacia los 1.100 pesos. Según Collante, esto no debería tener un impacto significativo en los precios, salvo en el sector energético, dado que la mayoría de los bienes no están atados al dólar oficial.
Balance cambiario para 2024
El balance cambiario del BCRA enfrenta desafíos importantes. La caída en el precio internacional de los principales cultivos de exportación de Argentina, especialmente la soja, ha encendido alarmas de cara a la campaña 2024/2025. El precio de la tonelada de soja ha descendido a niveles no vistos desde octubre de 2006, lo que podría afectar aún más las exportaciones.
El reciente superávit comercial registrado en julio fue el más bajo desde febrero, debido a la caída en las exportaciones y al repunte de las importaciones, impulsado por la normalización de los pagos y la mayor demanda estacional de energía. Aunque la recesión ha limitado las importaciones, los primeros datos de actividad económica de julio muestran una leve mejora, lo que podría poner en riesgo el balance comercial.
El futuro del “blend”
Según el BCRA, en junio se pagó el 88% de las importaciones contabilizadas por el INDEC, el nivel más alto desde abril de 2023. A partir de agosto, la entidad ha reducido el plazo para abonar ciertas importaciones, lo que podría aliviar la presión sobre las reservas.
Moldovan señala que el desarme del “blend” dependerá en parte de la efectividad de estas medidas para frenar la demanda de dólares en la bolsa y mejorar las expectativas en el mercado oficial. Mientras tanto, el Gobierno podría seguir utilizando la intervención directa en los mercados financieros para influir en los precios, aunque el futuro del “blend” sigue siendo incierto.
Fuente: Ámbito
