La Argentina reiteró este martes su respaldo al operativo encabezado por Estados Unidos en Venezuela durante una sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), realizada en Washington D.C. En ese marco, el Gobierno avaló la detención de Nicolás Maduro y volvió a exigir la liberación inmediata de Nahuel Gallo, el gendarme argentino detenido por el régimen chavista a principios de diciembre de 2024.
El embajador argentino ante la OEA, Carlos Cherniak, ratificó la postura que el país ya había expresado en el Consejo de Seguridad de la ONU y sostuvo que la Argentina “valora la decisión y determinación demostradas por el presidente de Estados Unidos y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela, que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, también líder del Cartel de los Soles”, organización que fue declarada terrorista por el Gobierno argentino en 2025.
Cherniak afirmó que estos acontecimientos pueden representar “un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región” y abrir una etapa que permita al pueblo venezolano “recuperar plenamente la democracia, el imperio de la ley y el respeto de los derechos humanos”, tras años de un régimen que, según expresó, empujó a millones de personas a abandonar el país.
En su exposición, el diplomático argentino también cuestionó con dureza el rol histórico del organismo regional. “La diplomacia del silencio es inaceptable”, afirmó, y advirtió que la pasividad de la OEA frente a las violaciones de derechos humanos en Venezuela puso en duda el propósito mismo de la organización. En ese sentido, llamó a una acción común para enfrentar el narcoterrorismo y restablecer la democracia en la región.
Respecto de la situación del gendarme argentino, Cherniak fue categórico: reclamó “la inmediata liberación de Nahuel Gallo” y exigió que se garantice su pronto y sano retorno al país. Denunció, además, la detención arbitraria y la desaparición forzada de ciudadanos venezolanos y extranjeros por parte del régimen chavista.
Mientras tanto, Nicolás Maduro permanece detenido en Nueva York, junto a su esposa Cilia Flores, y volverá a comparecer ante la justicia estadounidense el próximo 17 de marzo. En su primera audiencia ante el tribunal federal de Manhattan, el líder chavista se declaró no culpable, aseguró que sigue siendo el presidente de Venezuela y denunció haber sido “secuestrado” durante el operativo de captura llevado adelante por fuerzas estadounidenses.
