Luego del rechaza de la Justicia al hábeas corpus presentado por el abogado de los iraníes que llegaron en el avión retenido en el aeropuerto internacional de Ezeiza, el Gobierno intentó desligarse de responsabilidades y pidió prudencia.
El nuevo interventor de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Agustín Rossi, habló sobre el conflicto que generó el ingreso al país de una aeronave sancionado por los Estados Unidos, tripulada por 14 venezolanos y cinco iraníes.
Rossi criticó a los “sectores que intentan magnificar el hecho” y dijo que “se tomaron los recaudos necesarios”, en diálogo con Radio 10.
El ex ministro de Defensa aseguró que “ninguno de los tripulantes del avión tenía ninguna notificación que permita disparar las alertas cuando entraron a la Argentina”. El interventor de la AFI sostuvo que las agencias se manejaron con profesionalidad.
“El avión fue inspeccionado cuando trajo la carga. No tiene nada que ver con terrorismo, eran autopartes”, indicó. “Las agencias del del Estado están actuando. Hay que ser prudentes“, agregó Rossi.
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Este domingo, el juez federal Federico Villena rechazó el hábeas corpus presentado por el abogado de los cinco iraníes que llegaron en el avión para que las autoridades nacionales les devolvieran los pasaportes. Para el magistrado, la Dirección Nacional de Migraciones actuó correctamente porque había sospechas válidas.
Según indicaron desde el Gobierno, el permiso que tienen los iraníes es por 15 días para permanecer en el país. Pero cumplido ese plazo pueden tomar un vuelo particular y egresar de Argentina. “Tienen una estadía provisoria. En este momento pueden salir del país únicamente en un avión de línea, pero no pueden subirse al avión de Emtrasur”, explicaron.
Se trata de un Boeing 747 Dreamliner de la empresa Emtrasur, que aterrizó el lunes pasado en el aeropuerto de Córdoba, debido a la neblina sobre la Ciudad de Buenos Aires y alrededores. Sin embargo, una vez arribado en Ezeiza, fue recibido por la PSA y personal de la Aduana, la Policía Federal y la Dirección de Migraciones.
Una fuente oficial señaló que el avión “transportaba autopartes para una empresa automotriz, se revisó la carga varias veces, pero no se encontró nada extraño y fue liberada”. Sin embargo, las autoridades del aeropuerto les secuestraron el pasaporte a 12 venezolanos y cinco iraníes que iban a bordo. Además, voló entre Buenos Aires y Córdoba con el transponder apagado, como si quisiera no ser localizado.
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Desde Teherán salieron a despegarse del caso y hablaron de una “jugada política”, a través de un comunicado. “El avión Boeing 747, recientemente secuestrado por Argentina, era originalmente propiedad de la iraní Mahan Air, pero fue vendido a una aerolínea venezolana hace un año”, dijo a la agencia de noticias IRNA el vocero de Mahan Air, Amirhossein Zolanvari, sin nombrar a la empresa de Venezuela.
Mahan Air está sancionada por Estados Unidos desde 2011 por su apoyo a los Qods, las fuerzas en el extranjero de la Guardia Revolucionaria iraní. Venezuela e Irán, ambos afectados por las sanciones, tienen estrechos vínculos y el presidente del país sudamericano, Nicolás Maduro, acaba de firmar convenios de cooperación con Teherán por 20 años, en una reciente visita a Oriente Medio.
Dos de las dos organizaciones judías más importantes de la Argentina, la DAIA y la AMIA, exigieron una investigación y un esclarecimiento del incidente ocurrido. Al igual que el grupo de diputados de Juntos por el Cambio (JxC), que presentó una denuncia en el juzgado federal de Lomas de Zamora contra diversos funcionarios que participaron en torno al operativo del avión, las dos entidades mostraron su preocupación por la aparición del avión.
