El ex jefe de los servicios de inteligencia, Antonio “Jaime” Stiuso, volvió a declarar en la causa por la muerte del fiscal Alberto Nisman. Es la cuarta vez que se presenta y en esta ocasión lo hizo por cuatro horas ante el fiscal Eduardo Taiano, pero cuyo testimonio no trascendió porque implicaría una violación a la ley de inteligencia.

Sin embargo, por lo que pudo saberse, en este caso quien fuera el director general de operaciones de los espías argentinos aportó documentación en la que apuntó contra el senador kirchnerista Oscar Parrilli, ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia. También contra Juan Martín Mena, ex número dos del organismo y actual viceministro de Justicia, y el ex jefe del Ejército, César Milani.

Por otro lado, también mencionó a Fernando Pocino, un “enemigo” en la interna de inteligencia, entonces director de Reunión Interior de la AFI. En este sentido, señaló que dos ex agentes a órdenes de Pocino espiaron a la fiscalía de Viviana Fein para determinar si ésta se acercaba a Stiuso, ya enfrentado al gobierno kirchnerista y afuera de la central de espías por decisión de Cristina Kirchner.

Hasta el momento, unos 60 agentes ya han declarado en la causa, entre ellos Pocino, y todavía faltan declarar otros 30 como testigos. Esto, en un clima de secretismo importante para evitar que se filtre algún dato bajo la normativa que impone la ley de inteligencia.

En anteriores declaraciones, Stiuso afirmó que no dudaba que a Nisman lo habían asesinado grupos vinculados al kirchnerismo. Incluso, considera que el grupo de Pocino pretendía vincularlo en las tareas de espionaje ilegal que surgieron a partir de la investigación.

En 2016, el ex jefe de inteligencia aseguró ante la jueza Fabiana Palmaghini que cuando la entonces presidenta Cristina Kirchner “decidió negociar con Irán, quedó esposada y rehén de ese país“.

Con información de Infobae y La Nación.