El Gobierno presentó las proyecciones macroeconómicas del Presupuesto 2026 tras el discurso del presidente Javier Milei, que volvió a poner al equilibrio fiscal como eje de su plan económico. El oficialismo prevé para diciembre de 2026 un dólar mayorista de $1.423, un nivel inferior al actual, y una inflación en torno al 10,1%. En paralelo, estima un crecimiento real del Producto Bruto Interno (PBI) del 5%.
Uno de los datos más llamativos es la proyección para fin de 2025: el tipo de cambio oficial cerraría en $1.325, por debajo de los $1.467 actuales. La hipótesis oficial supone un escenario de estabilidad cambiaria en un año atravesado por elecciones presidenciales. En materia de precios, la inflación esperada para 2025 es de 24,5%, por encima del 20,2% que proyectó el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.
Las previsiones de crecimiento también muestran un contraste con las estimaciones privadas. Mientras el Gobierno proyecta una expansión del PBI de 5,4% en 2025 y de 5% en 2026, el sector privado anticipa apenas 4,4%, en un contexto marcado por tasas de interés elevadas y un consumo golpeado por la caída del salario real.
El panorama externo, sin embargo, aparece como un punto débil en el programa. Según el Presupuesto, la balanza comercial de bienes y servicios cerraría 2025 con un déficit de u$s2.447 millones, que se ampliaría a u$s5.751 millones en 2026. Este rojo refleja la expectativa de un mayor nivel de importaciones acompañando la recuperación de la economía interna.
En su mensaje, Milei defendió la estrategia de ajuste y subrayó que “el equilibrio fiscal es la solución definitiva a los problemas de Argentina”. Según el Presidente, solo con mantener cuentas ordenadas el país podría alcanzar un crecimiento sostenido del 5% anual, cifra que, de aplicarse reformas estructurales, llegaría a ubicarse entre 7% y 8%.
