En un contexto netamente favorable en el plano financiero, con un riesgo país en sus niveles más bajos de los últimos cinco años, estabilidad cambiaria y con la inflación en descenso, los principales interrogantes surgen por la continuidad del cepo cambiario y cómo evolucionará la economía.

Los principales bancos de inversión internacionales han revisado sus proyecciones sobre la economía argentina tras las recientes medidas implementadas por el gobierno de Javier Milei. En un breve lapso, JP Morgan, HSBC y Bank of America actualizan sus pronósticos sobre estos factores.

Aunque destacan mejoras en el panorama económico, advierten sobre riesgos estructurales y externos que podrían limitar el impacto de estas políticas.

Las valoraciones convergen en destacar señales positivas como la desaceleración de la inflación, la flexibilización paulatina del cepo cambiario y las oportunidades para los inversores, especialmente en los sectores energético y financiero. Sin embargo, las advertencias sobre la necesidad de políticas económicas sostenibles y una gestión adecuada de la deuda persisten, ya que la volatilidad sigue siendo una amenaza latente.

Bank of America mantiene una visión optimista, respaldada por la confianza en activos argentinos, mientras que JP Morgan proyecta una inflación más controlada y un crecimiento económico más robusto. En contraste, HSBC se muestra más prudente y subraya los desafíos aún presentes para alcanzar una estabilización duradera.

JP Morgan redujo significativamente sus estimaciones de inflación para 2024 y 2025. El banco destacó la desaceleración observada, reflejada en el dato mensual de octubre del 2,7%, y proyecta un cierre anual del 120%.

Para el primer trimestre de 2025, prevé un promedio mensual de 2,5%, una mejora respecto al 3,8% anticipado previamente. Según sus analistas, la moderación en los precios de los alimentos y la reducción del ritmo de devaluación (crawling peg) al 1% mensual han sido factores determinantes.

Por su parte, HSBC coincide en la tendencia a la baja, lo que permitió al Banco Central recortar tasas de interés. Sin embargo, advierte que la estabilización sigue siendo frágil y vulnerable ante golpes externos o internos.

La eliminación del cepo cambiario es un tema central en las evaluaciones de los bancos. HSBC considera improbable una eliminación inmediata y estima que el proceso podría extenderse hasta 2025, condicionado por la disponibilidad de reservas.

Por el contrario, JP Morgan es más optimista y sugiere que el cepo podría desmantelarse antes de fin de año, siempre que se mantenga un equilibrio en las reservas y la inflación.

JP Morgan elevó sus proyecciones de crecimiento económico para el tercer trimestre de 2024, situándolas en un 8,5% anualizado, frente al 4% estimado previamente. Según el banco, la actividad económica tocó fondo en el segundo trimestre y muestra un repunte más sólido de lo esperado.

Bank of America también destacó el potencial de recuperación, con énfasis en el sector energético y bancario, mientras que HSBC reconoció avances en sectores primarios, aunque advirtió sobre los riesgos de una moneda demasiado fuerte que podría afectar salarios y empleo.

Aunque el consenso en Wall Street señala progresos económicos, las advertencias sobre vulnerabilidades internas y externas subrayan la importancia de mantener el rumbo con políticas sólidas para garantizar la sostenibilidad del crecimiento.