La actividad industrial mostró un leve repunte en abril, con una suba del 1,2% mensual, según el Índice de Producción Industrial (IPI) que elabora la consultora Orlando Ferreres. Sin embargo, el informe advirtió que este avance no logró compensar del todo la caída registrada en marzo y que el nivel de actividad se mantiene entre los más bajos desde septiembre de 2024.
“El freno de marzo fue un evento puntual”, sostiene el reporte, que destaca que aún hay margen para una mejora en los próximos meses. No obstante, Ferreres advierte que el panorama se presenta más incierto que en el inicio del año: la recuperación del salario real se estancó, lo que condiciona la reactivación del consumo, y algunas medidas recientes, como la baja de aranceles a importaciones, podrían afectar a ciertos sectores sensibles dentro de la industria nacional.
En términos interanuales, el IPI avanzó un 3,1% en abril, y acumula en el primer cuatrimestre del año un alza del 4% respecto al mismo período de 2024. Este crecimiento, sin embargo, se da sobre una base de comparación baja, ya que el primer semestre del año pasado estuvo marcado por los efectos de la devaluación de diciembre de 2023 y la fuerte desaceleración de la obra pública.
Entre los rubros que mostraron un mayor dinamismo en lo que va del año se destacan minerales no metálicos (+14,3%), maquinaria y equipo (+12,3%) e industrias metálicas básicas (+5,3%). También se ubicaron por encima del promedio los sectores de alimentos y bebidas, productos químicos y farmacéuticos, y la refinación de petróleo.
En contraste, cuatro ramas industriales siguen en retroceso: la producción de tabaco cayó 14,5%, papel 7,5%, plásticos 7,3% y textiles 6,8%, reflejando una recuperación desigual dentro del sector manufacturero.
