Una mujer realizó una falsa amenaza de bomba en el aeropuerto de Ezeiza para intentar que su pareja no perdiera un vuelo a Santiago de Chile, pero la “trampa” le salió muy mal: fue descubierta y este viernes la Policía allanó su vivienda en Santa Fe.

El hecho ocurrió el 27 de abril pasado, pero salió a la luz este fin de semana, después del operativo policial en la casa de la presunta autora de la llamada intimidatoria, ubicada en la ciudad santafesina de Cañada de Gómez.

Como su pareja estaba por perder su vuelo, la mujer hizo uso de un recurso desesperado: en el auto y desde la ruta, llamó al aeropuerto internacional de Ezeiza y advirtió que había colocado un explosivo casero dentro de una mochila, que ocultó en un baño del sector de arribos internacionales.

El protocolo de seguridad se puso en marcha y con la intervención del Grupo Especial de Control de Explosivos y Armas Especiales (GEDEX) de la PSA, Sanidad y Bomberos, se evacuaron y registraron los baños. Los efectivos no encontraron ningún elemento extraño.

Los investigadores detectaron que el código de área del número desde el cual se realizó el llamado correspondía a la ciudad de Rosario, por lo que también se activó el protocolo preventivo en el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas.

Pese al engaño, el pasajero finalmente llegó tarde y perdió el vuelo. Pero eso no fue lo peor, ya que la investigación determinó que la amenaza de bomba había sido generada por una mujer radicada en Santa Fe.

Por orden judicial, en la tarde del viernes se allanó la vivienda de la sospechosa, donde también se encontraba el hombre que había intentado viajar. El personal policial secuestró el teléfono celular con la línea desde donde había partido la amenaza.

Ahora la mujer enfrentará un proceso penal acusada por la presunta comisión del delito tipificado en el artículo 211 del Código Penal, que prevé que “será reprimido con prisión de dos a seis años el que, para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere voces de alarma, amenazare con la comisión de un delito de peligro común, o empleare otros medios materiales normalmente idóneos para producir tales efectos”.