BUENOS AIRES (DYN) El ministro de la Corte Suprema de Justicia Carlos Fayt desestimó una embestida contra la cúpula de la CGT por medio del fallo que ratificó la libertad sindical y consideró que los dirigentes gremiales son cosquillosos en cuanto se pellizca el poder que tienen. Desde la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y la oposición reclamaron al Gobierno que no dilate más la personería jurídica que reclama esa entidad. Por su parte, la CGT oficialista, por medio del diputado Héctor Recalde, rechazó el fallo por entender que “lleva a la fragmentación sindical”. “En cuanto pellizcan un poquito del poder que tienen, se pueden poner cosquillosos”, afirmó Fayt sobre las críticas cegetistas al fallo.
El juez negó que la Corte intente socavar el poder de la CGT: “No hay nada de eso”, afirmó. La Corte ratificó el miércoles un fallo a favor de la libertad sindical, en una causa presentada por una afiliada a un gremio inscripto, pero sin personería, como es la Asociación de Profesionales de la Salud del Hospital Naval (Prosana). El fallo se inscribe en la línea abierta el año pasado, cuando la Corte declaró inconstitucional la norma que establece que para ser delegado se requería estar afiliado a una asociación con personería gremial y ser electo en comicios convocados por la entidad madre. Al justificar el fallo, Fayt admitió que “va a haber muchas opiniones en contra de la decisión porque cuando hay peligro para su poder, se sienten inquietos”.
