Una enfermera que atiende en la Unidad de Pronta Atención N.º 5 (UPA) de la ciudad de bonaerense de Longchamps fue esposada por una agente de la policía luego de negarse a realizar una extracción de sangre a un detenido porque se disponía a atender una emergencia “código rojo”.

“Yo estaba finalizando mi turno, ni siquiera estaba en ese sector. Tenía que atender a una persona con un dolor en el pecho”, explicó este martes Claudia en diálogo con el programa Arriba Argentinos. La situación que le tocó vivir quedó plasmada en un video que rápidamente circuló a través de las redes sociales.

La enfermera trataba de explicarle que tenía un paciente con un infarto y que eso es considerado como un código rojo, lo que significa que tiene prioridad.

La mujer contó que iba en camino para atender a un paciente cuando ocurrió el hecho: “Me increpó la policía y me dijo que tenía que hacer lo que ella me decía. Me trató muy mal. Entonces le dije que tenía que atender una emergencia y que además nuestro trabajo no es hacer extracciones, porque no somos extraccionistas. No hay en la UPA”, dijo Claudia.

#Escándalo en Longchamps | Una enfermera fue esposada porque se negó a extraerle sangre a un detenido

La mujer priorizó atender un infarto en lugar de hacerle una extracción de sangre a un convicto. “El preso estaba suelto”, dijo la enfermera

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— Perfil.com (@perfilcom) March 30, 2021

Y prosiguió en el relato: “Cuando terminé de decirle eso, me fui rápido a ver al paciente que, con el interrogatorio veo que no podía perder tiempo, porque para mí era un infarto, entonces me lo llevé con código rojo. Después lo descartaron”.

“Cuando salí – continuó contando Claudia – me estaba esperando escondida la oficial y me tomó de atrás. Yo pensé que eran como diez personas, pero era ella sola. Le sacó las esposa al preso y me las puso a mí. Me quiso poner la dos, pero como yo luchaba, me puso solo la derecha”, detalló.

Según las declaraciones de los empleados de la UPA, el detenido se quedó sentado esperando y pudo haberse escapado, ya que las esposas que le puso a la enfermera eran las mismas con las que tenía al detenido y hasta estaban manchadas de sangre.

De acuerdo al parte policial, efectivos de la comisaría 4.ª de Longchamps se acercaron a la UPA en cuestión junto al detenido Francisco Corvalan, de 64 años, aprehendido por tentativa de homicidio, con el objetivo de que le extrajera sangre y orina a pedido del juez interviniente. “Siendo que al arribo [los policías] son mal recibidos por una enfermera, la cual se niega a realizar dicha labor en virtud a que se debía traer los elementos”, se agrega.

Siempre según el mismo informe, la enfermera insultó a los efectivos y luego “se le abalanzó al personal policial femenino, por lo que ante esta situación la misma la redujo y le colocó un juego de esposas”. Ante la consulta de LA NACIÓN, desde la cartera de Seguridad bonaerense indicaron que “se está investigando” lo sucedido.

Consternada aún por la situación que vivió, la enfermera dijo que lo que ocurrió la shockeó, “no sabía lo que estaba pasando”. “A mi compañera también la quisieron esposar e incluso pidió refuerzos para que nos llevaran a la comisaría. Después fuimos enseguida a hacer la denuncia correspondiente”, indicó Claudia. La carátula del caso es por abuso de la autoridad.