El Senado debatirá este miércoles a las 11 el proyecto de ley de Ficha Limpia, una iniciativa que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y que busca impedir que personas condenadas por corrupción en segunda instancia puedan ser candidatas a cargos electivos.

De aprobarse, la norma podría tener efectos directos sobre la situación política de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que enfrenta una condena por la causa Vialidad, actualmente apelada.

Aunque el proyecto avanzó sin objeciones en comisión, el escenario en el recinto presenta mayores dificultades. El interbloque kirchnerista parte con una base de 34 votos, a solo dos de bloquear la iniciativa.

El oficialismo, por su parte, necesitará al menos tres votos clave para habilitar la sesión y encaminar la aprobación del proyecto. Toda la atención está puesta en cuatro senadores: los misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Arce, del Frente Renovador de la Concordia, y los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia, cercanos al gobernador Claudio Vidal.

Los misioneros responden al ex gobernador Carlos Rovira, quien ya bloqueó un intento similar de Ficha Limpia en su provincia en 2020. Hasta ahora, ambos senadores han evitado expresarse públicamente sobre su postura y mantienen silencio ante la prensa parlamentaria.

Sin embargo, la vicepresidenta Victoria Villarruel compartió con ellos un acto en el Senado el viernes pasado y, según fuentes legislativas, ya hubo gestiones para intentar asegurarse su respaldo.

En el caso de los santacruceños, la incertidumbre también persiste. Gadano y Carambia se negaron a dar quorum en la sesión preparatoria que debía renovar las autoridades del cuerpo, dejando sin margen a Villarruel.

Días más tarde, ambos votaron a favor de los pliegos de los jueces propuestos por el oficialismo, Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo, luego de que el gobernador Vidal firmara con el Gobierno nacional el traspaso de áreas maduras de YPF a la provincia. No obstante, sus votos no alcanzaron ante el rechazo mayoritario de la oposición.

Desde el oficialismo trabajan para repetir esa maniobra y garantizar al menos el quorum necesario para abrir la sesión. La estrategia impulsada por el asesor presidencial Santiago Caputo busca quebrar la resistencia opositora. Sin embargo, persiste la duda sobre si el acuerdo con algunos sectores alcanza también para asegurar los votos afirmativos en la votación en particular.

El tratamiento de Ficha Limpia coincidirá con la discusión de un proyecto de declaración de emergencia para Bahía Blanca y Coronel Rosales, municipios bonaerenses gravemente afectados por un temporal hace un mes. Pero será el debate sobre las restricciones a los condenados por corrupción el que acaparará la atención pública y política.

La sesión promete ser tensa, con final abierto y repercusiones de largo alcance. En caso de aprobarse, marcaría un precedente institucional y podría condicionar de manera directa el futuro político de la ex presidenta, en un Congreso cada vez más fragmentado y con alianzas cambiantes.