Elisa Carrió afirmó que se sintió herida y pensó en irse del país, un día después de ser denunciada por festejar su cumpleaños con más de 70 invitados en diciembre del 2020, en plena cuarentena. Aseguró que no se puede comparar con la fiesta en Olivos de la primera dama.

“Fue la primera vez en mi vida que tuve la sensación de querer irme del país, esta gente no reconoce ni siquiera que hayas respaldado las medidas”, señaló la líder de la Coalición Cívica en una entrevista con Radio Mitre.

Junto al ex presidente Mauricio Macri, fue denunciada por el abogado Alejandro Sánchez Kalbermatten  “por el delito de violación de medidas para evitar la propagación de una pandemia previsto en el artículo 205 del Código Penal y de desobediencia tipificado en el artículo 239 del Código Penal”.

 “No quiero vivir en la mentira que se vive en este país, me han dañado mucho pero ayer lloré y yo no lloro, porque había cumplido con todo”, confesó Carrió.

 Y agregó: “Yo no soy golpista, le pido al Gobierno y a los kirchneristas, que respeten la vida privada de los ciudadanos, sobre todo de aquellos que hemos acatado todo”.

En este sentido, destacó que “no me vacuné, no me fui del país, no pedí turno anticipado, y estaba entre la vida y la muerte por los problemas de salud que tengo”.

Al ser consultada sobre el brindis en Olivos, resaltó que no pediría juicio político contra Alberto Fernández.

 “Yo no posteo ninguna foto de Olivos, no hice comentarios, salí a defender a Fabiola. Mi casa es una casa privada, no soy funcionaria, tienen que dejar decidir a la sociedad”, recalcó.