El director ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), Mariano de los Heros, confirmó que el Gobierno buscará impulsar una reforma previsional antes de fin de año. Entre los puntos clave a debatir se encuentra el aumento de la edad mínima para acceder a la jubilación. Sin embargo, horas más tarde el presidente salió a desmentirlo.

Actualmente, las mujeres pueden jubilarse a los 60 años y los varones a los 65, siempre que hayan completado 30 años de aportes. No obstante, desde 2018, los empleadores no pueden obligar a los trabajadores del sector privado a jubilarse si cumplen con estos requisitos, ya que pueden optar por continuar hasta los 70 años. Aunque De los Heros no precisó cuál será la nueva edad jubilatoria, se preveía una aplicación gradual del cambio.

De todas formas, el presidente Javier Milei dio una entrevista televisiva en la que destacó que el proyecto “no es para este momento” y terminó echando por tierra la posibilidad que anticipó de los Heros.

Otro aspecto central de la reforma planteada era el vencimiento de la moratoria previsional el próximo 23 de marzo. De los Heros reiteró que quienes no alcancen los 30 años de aportes no podrán acceder a la jubilación y señaló que se evalúa la creación de una Prestación de Retiro Proporcional.

Este esquema, que figuraba en el proyecto de Ley Bases pero fue retirado ante la falta de apoyo parlamentario, implicaría una jubilación acorde a los años de aportes, con un haber mínimo equivalente al 80% de la Prestación Universal al Adulto Mayor (PUAM), que en febrero se fijó en $218.469.

En Argentina, más del 85% de los trabajadores no cumplen con los 30 años de aportes debido a la informalidad laboral, ya sea porque los empleadores no realizaron los aportes correspondientes o porque quienes trabajan por cuenta propia no contribuyeron al sistema.

En este contexto, las moratorias han permitido a estos sectores acceder a una jubilación, descontando ANSES la deuda por los años no aportados.

De los Heros subrayó que la reforma previsional es uno de los compromisos asumidos en el Pacto de Mayo y que el sistema, en su estado actual, “está quebrado”. Aunque evitó dar detalles adicionales, trascendió que la propuesta incluiría modificaciones a regímenes especiales, como los de docentes nacionales y universitarios, investigadores científicos, diplomáticos, trabajadores de Luz y Fuerza y el Poder Judicial.

Estos esquemas, que permiten jubilaciones anticipadas o haberes superiores a los regímenes generales, fueron objetados por el FMI en 2018.

El gobierno de Mauricio Macri ya había intentado revisar estos regímenes mediante la Resolución 194/2018 del Ministerio de Trabajo, que creó una “Comisión Técnica Permanente” para evaluar cambios en los esquemas diferenciales. Durante la gestión de Alberto Fernández, la Ley de Emergencia y Solidaridad también incluyó la creación de una comisión para revisar la movilidad y actualización de estos regímenes.

El Gobierno también busca reformar los sistemas jubilatorios de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, así como integrar 13 cajas previsionales provinciales que aún no fueron transferidas a ANSES. Se estima que los regímenes de docentes y de Luz y Fuerza concentran el 90% de los beneficiarios de los esquemas especiales.

Para los actuales jubilados y pensionados, se respetarían los “derechos adquiridos”, pero las nuevas jubilaciones podrían sufrir recortes, estableciéndose en torno al 60-65% del sueldo actualizado de los últimos 10 años.

También se revisarán las pensiones por discapacidad y por fallecimiento del titular, excluyendo en ciertos casos a los cónyuges o convivientes que ya perciban una jubilación. Actualmente, la PUAM no contempla pensión por viudez desde su implementación en 2018.

Por último, se analizará la creación de un sistema de jubilación privada con aportes voluntarios, incentivados mediante deducciones en el impuesto a las Ganancias.