Los bonos soberanos argentinos en dólares profundizaron este martes su tendencia negativa y el riesgo país superó nuevamente los 500 puntos básicos, en una jornada marcada por la presión sobre los mercados internacionales y la cautela de los inversores frente al escenario económico y político local. El indicador elaborado por J.P. Morgan avanzó 17 unidades hasta los 506 puntos, su nivel más alto desde el 9 de junio.
Los títulos argentinos registraron bajas de hasta 2% en el mercado local. El Global 2046 encabezó las pérdidas, mientras que el Global 2035 retrocedió 1,7% y el Global 2041 cayó 1,6%. El deterioro se produjo en un contexto global adverso, con un incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y una mayor aversión al riesgo vinculada con las tensiones geopolíticas.
El contexto internacional presiona a los mercados
El rendimiento de los bonos estadounidenses acumuló su tercera jornada consecutiva de subas, mientras los inversores siguen de cerca el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las perspectivas para la inflación. Los títulos del Tesoro a 30 años alcanzaron su nivel más elevado desde 2007, mientras que la referencia a 10 años se aproximó a su máximo desde comienzos de 2025.
El escenario internacional también está condicionado por una liquidación generalizada de activos que llevó a los costos de financiamiento de largo plazo a niveles cercanos a máximos de varias décadas. La menor liquidez propia del verano boreal y la ausencia de definiciones de funcionarios de la Reserva Federal dejaron a los mercados más expuestos a las tensiones geopolíticas.
En este marco, también creció la incertidumbre sobre la evolución del petróleo y sobre la posibilidad de que el gobierno de Donald Trump logre avanzar en el diálogo con Irán para garantizar la circulación por el estrecho de Ormuz.
Caputo destacó el superávit fiscal
En el frente doméstico, el ministro de Economía, Luis Caputo, informó que las cuentas públicas volvieron a registrar superávit en julio, luego del resultado negativo de junio. Según los datos difundidos por el funcionario, el Sector Público Nacional acumuló durante julio un superávit primario de $2.960.333 millones y un resultado financiero positivo de $244.897 millones.
En los primeros siete meses del año, el resultado primario representó el 0,9% del PBI, mientras que el superávit financiero alcanzó el 0,1% del producto. Pese a esta mejora fiscal, los activos argentinos continuaron bajo presión durante la jornada.
Las acciones argentinas también caen
El S&P Merval operó con una baja del 1,7%, hasta las 2.897.816,44 unidades. Medido en dólares, el índice retrocedió 2,4%, hasta los 1.831,43 puntos.
Entre las principales bajas se destacaron BBVA, con una caída del 4,6%; Aluar, que perdió 4,3%; Banco de Valores, con un retroceso del 4,3%; y Grupo Supervielle, que cedió 3,8%.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también registraron pérdidas, de hasta 4,6%. Las entidades financieras encabezaron el descenso: BBVA cayó 4,6%, Banco Macro retrocedió 4,1% y Grupo Supervielle perdió 3,6%. El movimiento reflejó el clima de mayor aversión al riesgo que atraviesa a los activos argentinos.
