El Fondo Monetario Internacional destacó los primeros logros de la gestión de Javier Milei, entre ellos, el superávit fiscal y la baja de la inflación, que en abril fue del 8,8%. Igualmente, le hizo un pedido puntual a la gestión libertaria y brindó un pronóstico sobre el futuro del peso argentino.

La portavoz del organismo, Julie Kozack, afirmó en conferencia de prensa que “la política cambiaria va a necesitar volverse más flexible con el tiempo para asegurarse de lograr una mayor mejora en la cobertura de reservas”.

El Fondo vaticinó, además, por primera vez, que la economía comenzará a crecer en el segundo semestre.

Desde la llegada de la nueva administración, el tipo de cambio se desliza a un ritmo de 2% por mes a través de “crawling peg”, que es la suba progresiva y controlada del dólar oficial. Se trata de una operación que realiza el Banco Central, que le permite en la práctica realizar ajustes graduales y predefinidos del tipo de cambio.

“Estos cambios en las políticas serán necesarios, al tiempo que los controles cambiarios son levantados gradualmente, según las condiciones, y mientras las autoridades hacen la transición a un nuevo régimen monetario”, sumó la funcionaria sobre el cepo cambiario.

Y sumó: “En este caso, ese régimen incluye la competencia de monedas, en el que el peso y otras monedas, como el dólar, pueden coexistir y son libremente usables. Otros países de la región, como Uruguay y Perú, tienen sistemas como este”.

El pedido del FMI a Milei

La jefa del Departamento de Comunicaciones del Fondo afirmó que “el camino por recorrer sigue siendo desafiante” y enumeró una lista de retoques para la política económica.

Además de los cambios en el régimen monetario y cambiario, insistió en mejorar la calidad del ajuste para garantizar “tanto su durabilidad como su equidad”.

“Esto significa mejorar específicamente la eficiencia y la progresividad del sistema tributario. También significa seguir garantizando que la asistencia social sea suficiente y esté bien orientada para proteger a los más vulnerables, y también garantizar que la carga de la consolidación fiscal en curso no recaiga desproporcionadamente sobre las familias trabajadoras”, indicó.

También destacó la importancia de desbloquear las barreras de entrada para que las empresas promuevan el empleo formal y la inversión.