Luego de los cruces producidos en la última sesión en la que se trató el acuerdo entre el Gobierno de Javier Milei con el FMI, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, apunta a cambiar el reglamento del cuerpo legislativo con el fin de mantener orden en las sesiones. Estos cambios se comenzarán a tratar la semana que viene en comisiones.
El objetivo de Menem es lograr que las sesiones sean más ágiles, que cuenten con un tiempo establecido, otro para homenajear y un último período de la reunión de los diputados para las cuestiones de privilegio o cuestiones políticas. En el oficialismo consideran que de este modo, la ciudadanía podrá seguir los debates y saber qué sucede en el recinto.
Los cambios comenzarán a debatirse el próximo jueves en la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento, presidida por la diputada del PRO, Silvia Lospennato. En ese encuentro, también habrá otros tres proyectos vinculados al mismo tema. En La Libertad Avanza ya adelantaron que “no será una reunión para dictaminar, solo será informativa”.
La propia Lospennato presentó una iniciativa en la que propone la modificación de los artículos 168 y 221 del Reglamento de la Cámara para que se agilicen y transparenten el desarrollo de las sesiones. La dirigente del PRO busca reducir el tiempo a cuestiones de privilegio y los homenajes.
Otro de los proyectos presentados viene por parte del PRO más cercano al gobierno libertario, su autor es el diputado Alejandro Bongiovanni. La propuesta en sí es que las cuestiones de privilegio sean tratadas luego de finalizado el plan de labor que contiene las Órdenes del Día. Es decir, casi al final de la sesión.
Las cuestiones de privilegio son aquellas mociones “que la Constitución otorga a la Cámara y a cada uno de sus miembros para asegurar su normal funcionamiento y resguardar su decoro”. Esta definición se amplía no solo al tratamiento de los fueros e inmunidades y a todo aquello que pueda ser considerado agraviante y que afecte tanto al normal funcionamiento del recinto.
Por último, la iniciativa del diputado Martín Maquieyra, también del PRO, hace referencia que un bloque de hasta tres integrantes, tendrá cinco minutos de tiempo en el uso de la palabra. Mientras que las bancadas más numerosas podrán tener 20 minutos de oratoria.
